Audiencia Provincial de Almería. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 8 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Almería tiene previsto celebrar desde este lunes el juicio contra dos mujeres, una madre y su hija, por delitos de trata y prostitución coactiva a un número indeterminado de mujeres en situación de máxima vulnerabilidad entre 2017 y 2023 en un inmueble que funcionaba a modo de bar que ambas regentaban en Roquetas de Mar (Almería).
La Fiscalía pide 25 años de prisión para cada una de las acusadas, a quienes también atribuye delitos contra la salud pública al entender que se servían de las víctimas para vender estupefaciente --principalmente hachís y marihuana-- a los clientes, si bien también las obligaba a ellas a consumir las drogas, conforme al escrito provisional de acusación consultado por Europa Press.
En este sentido, el juicio también se dirige contra otro hijo de la principal acusada y un segundo varón por delitos contra la salud pública ante la plantación 'indoor' que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil encontró en las viviendas de los sospechosos, donde también hallaron placas de hachís. Para ellos la Fiscalía pide penas de tres a dos años de prisión.
Según la acusación, las mujeres habían hecho de la prostitución de mujeres "principal medio de vida", para lo que habrían captado a víctimas extranjeras, en situación irregular, jóvenes y sin recursos económicos para emplearlas en el establecimiento que regentaban a las afueras del municipio.
Las víctimas contraían una "deuda" con las acusadas, a las que debían de efectuar pagos por el uso del inmueble o por las ganancias que obtenían. También pagaban por suministros, comida, productos higiénicos o de limpieza e incluso por los anticonceptivos, pese a lo cual algunas quedaron embarazadas.
UNA EXPLOTACIÓN "DIARIA E INTENSA"
La fiscal apunta que las víctimas, en "penosas situaciones económicas" y "sin capacidad de desarrollo personal o profesional", se veían empujadas a ejercer la prostitución "diaria e intensa" sin conocer previamente que carecerían siquiera de libertad para elegir clientes u horarios, sin apenas descansos y estando disponibles "las 24 horas".
Aunque algunas de las víctimas contactaron con las acusadas sabiendo a qué se dedicaban --aunque no las condiciones-- otras eran "captadas a través de engaños" puesto que les habría hecho creer que iban a "desarrolla otro tipo de funciones y trabajos". Así, les costeaban los viajes hasta Roquetas de Mar desde distintos puntos del país o se valían de 'taxis pirata' conducirlas al inmueble.
Con base en la investigación, el Ministerio Público detalla que madre e hija se habrían encargado de vigilar y controlar a las víctimas para "ejercer presión" sobre ellas y obligarlas a que se prostituyeran en "condiciones insalubres" y "sin recibir asistencia sanitaria", para lo que, en ocasiones, las habrían desposeído de su documentación personal.
En este sentido, consta la situación de una víctima a la que su supuesta proxeneta habría atemorizado con "graves represalias" tras arrebatarle su documentación para que mantuviera la actividad, de modo que le habría hecho creer que tenía "importantes contactos" aprovechando el hecho de que "algún agente de la Guardia Civil acudía como cliente al local".
Además de indicarles qué debían decir a los miembros de las entidades sociales o de la Guardia Civil que se presentaban en el local, las acusadas también habrían suministrado drogas a las víctimas, en un primer momento de forma gratuita, para causarles una dependencia y aumentar su "deuda" con ellas. También eran usadas para vender estupefacientes a los clientes.
MÁS DE 400 PLANTAS DE MARIHUANA
Las detenciones de las sospechosas se produjeron en febrero de 2023, cuando la Sección de Trata de Seres Humanos de la UCO efectuó, bajo autorización judicial, la entrada y registro en cuatro viviendas relativas a las acusadas, en una de las cuales había una plantación 'indoor' de marihuana con 229 plantas y 208 esquejes, con un valor que rondaba los 35.000 euros.
Asimismo, se localizaron varias placas de hachís distribuidas por la casa y bolsitas con cannabis, con un valor conjunto en el mercado ilícito de 7.715 euros. En la intervención también se localizaron distintas cantidades de dinero en efectivo, joyas, anotaciones sobre las víctimas y teléfonos móviles. El juicio será a partir de las 9,30 horas en la Sección Segunda de la Audiencia de Almería.