Publicado 02/02/2015 18:09CET

Presunto asesino de la bebé Míriam es juzgado de nuevo este martes acusado de apropiarse una moto

ALMERÍA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presunto raptor y asesino de la bebé de 16 meses de Palma del Condado (Huelva), Jonathan Moya, se enfrenta este martes a un nuevo juicio, acusado de apropiarse indebidamente de una motocicleta de segunda mano haciéndose pasar por un comprador interesado.

La vista oral, que se va a celebrar en el Juzgado de lo Penal 2 de Almería, es la primera de las tres que aún tiene pendientes al margen de la causa con tribunal de jurado, pendiente de señalar, en la que el fiscal pide un total de 26 años de prisión para él por el crimen de la pequeña Míriam.

Moya González está procesado por asesinar presuntamente a golpes y por asfixia a la bebé en diciembre de 2012 tras mantenerla cuatro días secuestrada con vida.

En el juicio de este martes, el Ministerio Público interesa dos años y tres meses de prisión ya que, según recoge el escrito de calificación provisional, consultado por Europa Press, en junio de 2006 quedó con el dueño de una moto tasada en 8.450 euros tras ver en Internet el anuncio de su venta.

Así, supuestamente, tras acordar con la víctima, vecino de Roquetas de Mar, la adquisición, se citó con él y, con la "excusa de probarla" y "prometiéndole que la devolvería", se dio a la fuga con esta aunque finalmente pudo ser recuperada por la Policía Nacional.

Hace poco menos de dos semanas Jonathan Moya mostró conformidad en otro juicio en el Juzgado de lo Penal 2 con la pena de 18 meses de cárcel que solicitó el fiscal. En este caso, reconoció haberse apropiado también indebidamente de una moto de la marca Honda y valorada en 5.400 euros por el mismo modus operandi.

El Juzgado de lo Penal 2 de Almería será el encargado de enjuiciarle de nuevo dentro de 14 días, acusado en este caso de intentar vender una máquina retroexcavadora propiedad de su exsuegro, para lo que habría simulado ser el dueño e, incluso, habría "suplantado al legítimo dueño imitando su firma en los documentos de venta y transporte del vehículo".

En el tercero de los juicios pendientes de menor entidad, también ante el Juzgado de lo Penal 2 y señalado para el 14 de abril, el Ministerio Público le imputa por supuestamente hacerse pasar por intermediario en la venta de un turismo BMW que había sustraído previamente a su dueño y quedarse con los 3.000 euros de la venta si bien, pese a que se ejecutó la transferencia en una gestoría, la Jefatura Provincial de Tráfico detectó el supuesto fraude.

CONDENAS ANTERIORES

Cabe recordar que la Fiscalía va a solicitar penas que suman 26 años de prisión para Jonathan Moya acusado de raptar y asesinar a la bebé Míriam, a quien presuntamente golpeó con "gran fuerza y en repetidas ocasiones" con un objeto contundente en la cabeza para "hacerla callar porque lloraba" y a quien envolvió cuando "estaba todavía con vida" en un film transparente, provocando su muerte por asfixia.

Moya González, actualmente en prisión provisional por esta causa aunque tiene también tienen varias condenas en firme por delitos contra el patrimonio, introdujo supuestamente a continuación el cuerpo sin vida de la pequeña en una bolsa de viaje "junto a su ropita y 15 piedras" para "arrojarla a una balsa de riego tras anudarle por fuera un bloque de cemento de grandes dimensiones" con el que se "aseguraba" de esta forma de que el cadáver "no saldría a flote".

El escrito de calificación provisional, remarca que tuvo retenida a la pequeña con vida desde el 20 al 24 de diciembre de 2012 en el interior del cortijo familiar donde se "escondió" tras raptarla y abandonar a su madre, con quien había mantenido una relación sentimental, "en un paraje deshabitado" de Fiñana (Almería) y que lo hizo pese a "los intentos reiterados de los agentes de la autoridad y los desesperados de la familia de la niña para que la entregase".

El fiscal no apunta, sin embargo, en su relato de hechos que deberán ser enjuiciados por un tribunal de jurado, qué movió a Jonathan Moya en su acción delictiva aunque a lo largo de la instrucción se apuntó que el procesado, quien ofreció hasta tres versiones de los hechos en las que hablaba de una muerte accidental de Míriam al caérsele de los brazos cuando corría por el monte, podría haber actuado por precio para vender a la menor.

Poco después de que fuese detenido el 28 de diciembre de 2012 por este crimen, Moya González se enfrentó también a varios juicios pendientes por estafas y falsedades documentales, así como apropiaciones indebidas. En todos ellos, a excepción de uno, reconoció los hechos en los distintos juzgados de lo Penal y se conformó con la pena que pedía el Ministerio Público.