Experto ve que la Europa de las dos velocidades es la "gran oportunidad para la España del futuro"

Europa Press Andalucía
Actualizado: miércoles, 30 noviembre 2011 19:14

SEVILLA 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Economía Aplicada José María O'Kean ha señalado este miércoles que "la alternativa que tiene Europa para salvar este momento de crisis, pero igualmente la más exigente, es la Europa de las dos velocidades, liderada por Alemania, y será la oportunidad para la España del futuro".

En la conferencia 'La decadencia en España: ¿es evitable?', celebrada en el marco del ciclo Desayunos Alumni SFP. Organizados por la Asociación 'Rey Guerrero' de Antiguos Alumnos del Colegio de San Francisco de Paula, en colaboración con el propio centro, pretende convertirse en espacio de referencia en cuanto al análisis, debate y reflexión de distintos temas de interés, local, regional, nacional e internacional.

En esta primera sesión también intervinieron José Luis Manzanares Japón, también antiguo alumno, ingeniero y presidente de Ayesa, y Manuel Olivencia Ruiz, catedrático de Derecho Mercantil y vicepresidente de Cuatrecasas, acompañados de Juan Salas, presidente de la Asociación, Francisco Fernández Romero, director del área jurídico y legal de KPMG Andalucía, y Luis Rey Goñi, director del Colegio de San Francisco de Paula.

El ponente aseguró que esta Europa ya se está configurando, con compromisos de cero déficits y emisión de eurobonos, con el liderato de Alemania, que siempre "ha buscado la hegemonía en distintas épocas sin éxito". "Será la oportunidad para la España del futuro, aunque será difícil, porque nunca buscamos la victoria ni jugamos para ganar. Cambiar eso está en nuestra imaginación", indicó.

Según O'Kean, los otros tres escenarios posibles son "seguir a golpe de la prima de riesgo, de calificaciones, aguantando a Grecia y Portugal"; echar a Grecia y Portugal del euro, "algo inviable porque no van renunciar a los acuerdos firmados y perderían los fondos de ayuda europea"; o que Alemania se vaya y construya un nuevo espacio europeo, "pero la transición sería horrorosa porque nadie ya querría euros".

El catedrático indicó que las grandes causas por las que España se encuentra en esta difícil situación han sido sus valores anquilosados y su carácter pasivo. "A España no le gusta el riesgo porque confundimos riesgo, donde conocemos los escenarios y las oportunidades, con incertidumbre y preferimos la seguridad. Nos gusta que nos aseguren las cosas, el estado protector que vele por nosotros, que haya alguien que nos mande. Nos gusta la jerarquía, aplaudimos al que consigue los logros sin trabajar, machacamos al que lo hace bien, apoyamos las subvenciones, el que todos seamos iguales", aseguró.

Igualmente, O'Kean criticó el escaso espíritu de crecimiento de España, a la que le gusta "el conformismo, la búsqueda de la renta, pero no la actividad productiva; preferimos el amiguismo y nos da miedo competir" y en el que, añadió, prima la desconfianza: "Hay estados que dicen que hay que hacer algo, siguen una legislación sencilla y si no se cumple se paga; en España, como no hay confianza, hacemos leyes enrevesadas porque asumimos que la gente va a intentar saltárselas". De igual modo, el ponente subrayó que en España se confunde dinero con riqueza y renta: "El dinero no es lo importante, pues se basa en la confianza y si no existe se va a pique. Asemejamos riqueza a ahorro y nunca con reinversión productiva".

De la misma manera, José María O'Kean resaltó que en España el motor del modelo económico, la construcción, siempre haya dado de lado a la tecnología y que en las dos grandes etapas de crecimiento se hayan basado en lo mismo: el ladrillo. "En 1982, las dos devaluaciones de la moneda nos permitieron en un ciclo de crecimiento culminado con el AVE, los Juegos Olímpicos, la Expo, autopistas* El estado se endeudó para conseguir esa infraestructura que nos llevó a la crisis del 93. Luego, la entrada del euro no obligó a disciplinarnos, porque solos no somos capaces, y ahora, sin capacidad de devaluar de nuevo el euro nos vemos obligados a limpiar de nuevo el tablero de juego".

Por su parte, José Luis Manzanares Japón, ingeniero y presidente de Ayesa, afirmó que el modelo social y económico de las últimas décadas "ha muerto" y que la sociedad actual se encuentra en camino hacia "otra era distinta" en la que los países no occidentales han hecho público "que pueden fabricar lo mismo que nosotros y más barato y que además quieren jugar con el dinero que en su momento nos prestaron y comprar nuestras compañías". Ante eso, señaló, no sirve "llorar, ni buscar culpables ni salvadores, ni indignarnos, sino luchar como individuos para construir ese mundo nuevo".

Asimismo, el presidente de Ayesa afirmó que ese mundo se construirá desde el trabajo y el esfuerzo, cambiando la filosofía de primar "el ocio frente a la lucha en la competencia, en ganar al oponente, en desarrollar una idea innovadora o un producto nuevo". En ese cambio, aseguró, la gente joven será la solución. "El problema de una sociedad está cuando enferma, cuando las nuevas generaciones se sienten viejas. Cuando una sociedad anima a su gente joven a pelear no tiene límites", concluyó.

Manuel Olivencia Ruiz, catedrático de Derecho Mercantil y vicepresidente de Cuatrecasas, subrayó que la actual crisis no es sólo económica, sino también de valores y de gobierno. "España viene de un mal gobierno, sobre todo en política exterior, dando mala imagen; es uno de los retos que tenemos por delante, cambiar esa imagen decadente que se tiene fuera de España, recuperar lo que se ha perdido", dijo. Para ello, consideró fundamentales tres conceptos, "como la imaginación, la ilusión, y la recuperación de la educación en el esfuerzo y el mérito, en no igualar por debajo". Y es que, según Manuel Olivencia Ruiz, la sociedad española viene de una etapa "en la que ha estado muy mal vista la excelencia y ahora toca prepararse para el éxito profesional de los que realmente se lo merecen".

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