El presidente de la FAMP pide a las corporaciones locales andaluzas "dejarse la piel" en defensa del sector del olivar

Actualizado 10/07/2019 15:17:13 CET
FAMP.- Villalobos hace balance de su mandato en la FAMP valorando la aplicación del superávit y los programas de empleo
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SEVILLA, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Fernando Rodríguez Villalobos, ha pedido este miércoles a las corporaciones locales de Andalucía que se "dejen la piel" en la defensa del sector del olivar ante la caída de precios que sufre el aceite en origen y las pérdidas económicas que causa en "centenares de pueblos andaluces".

En un comunicado, Villalobos ha expresado su "solidaridad" con el sector y ha apostado por las demandas de las organizaciones agrarias, como actualizar los umbrales de referencia para el almacenamiento privado, la autorregulación del sector, medidas de control por parte de la Junta o medir y controlar en la frontera española la calidad de las importaciones de aceite que "tanto daño hacen al productor nacional".

Villalobos ha manifestado que "hacen falta medidas que garanticen precios justos" y que, tanto la Junta de Andalucía como el Gobierno de España, apuesten "por un sector vital de nuestra economía social que, además, fija la población en la Andalucía rural".

Para ello, según ha agregado, "es preciso que se fortalezca la producción y el ciclo integral del olivar en nuestros pueblos y, sobre todo, que todas las administraciones públicas rememos en la misma dirección en la defensa de los intereses del sector olivarero andaluz".

Miles de olivareros convocados por COAG-A y UPA-A, apoyados por UGT y CCOO, protestaron este pasado martes en Sevilla por el bajo precio del aceite de oliva en origen, que se encuentra por debajo de los costes de producción, y exigieron "medidas y soluciones".

Los agricultores denuncian que el precio del litro de aceite ronda los dos euros cuando su valor real debería estar por encima de los tres euros. Esta disminución del precio del aceite supone para el agricultor unas pérdidas de 1.500 millones de euros de la que se benefician la industria envasadora y los distribuidores, según explican desde la FAMP.

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