Actualizado 02/04/2008 17:15 CET

Innova.- El Ifapa apuesta por el almendro como una de las alternativas para los agricultores del Bajo Guadalquivir

En la zona ya se desarrollan otros cultivos, como la alfalfa, con "excelentes resultados"

SEVILLA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa), adscrito a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, y las cooperativas de Las Marismas de Lebrija (Sevilla) y Agroquivir, con sede en Utrera (Sevilla), han comenzado la plantación de almendro en el Bajo Guadalquivir, un cultivo nuevo en la zona que tiene como objetivo el constituirse como una de las alternativas posibles para los agricultores de la región.

Según explicó el delegado de Innovación, Ciencia y Empresa en Sevilla, Francisco Álvaro Julio, a Europa Press, las primeras 300 hectáreas que se sembrarán servirán para estudiar y analizar la adaptación y los rendimientos de las diversas variedades de este nuevo cultivo en la zona, para estudiar así sus posibilidades de ampliación.

Los agricultores locales contarán con la producción de unas cosechas rentables y con rendimientos a corto plazo, "constituyéndose como una de las posibilidades para que diversifiquen su actividad actual", basada en el algodón y la remolacha, productos que se están viendo afectados por las políticas europeas, y "no vean mermados sus ingresos actuales".

La consejería de Innovación ha invertido en estos dos proyectos sobre el almendro alrededor de 11.500 euros, mientras que cada una de las cooperativas aportan 5.600 euros. Los trabajos de investigación tendrán una duración de tres años y estarán dirigidos desde el Centro Ifapa de Los Palacios (Sevilla) por un grupo de técnicos especializados.

Según los responsables técnicos, el almendro está considerado como un cultivo que, con niveles productivos superiores a los mil kilos por hectárea, reportan una alta rentabilidad. La viabilidad del mismo en esta comarca, su adaptación a las características del terreno y los ensayos sobre las mejores variedades a cultivar son las principales cuestiones que se plantean en esta investigación.

Para Álvaro Julio, "se trata de observar u estudiar las posibilidades de la zona y apostar por su desarrollo". En esta aspecto, esperó que el cultivo del almendro siga la líneade otros ya puestos en marcha en la zona como, por ejemplo, la alfalfa, que cuenta ya con 1.300 hectáreas sembradas, tras realizar los estudios pertinentes y localizar la necesidad existente en el mercado de este producto.

Con el objetivo de buscar cultivos alternativos a los tradicionales, también se están desarrollando proyectos de consolidación del cultivo de calidad en flor cortada, la promoción de la agricultura ecológica, la mejora de los cultivos hortícolas extensivos e intensivos y los estudios sobre viabilidad económica y agronómica de los cultivos energéticos.

Estas iniciativas se enmarcan dentro de las acciones de diversificación de la economía de esta comarca que está llevando a cabo la Junta de Andalucía, especialmente en materia agrícola con la experimentación de nuevos cultivos agrícolas como es el caso del olivar, sobre el que ya se trabaja con un convenio semejante a éste.

Asimismo, el Centro Ifapa de Los Palacios también está impulsando políticas de diversificación económica en el Bajo Guadalquivir entre las que destacan iniciativas de asesoramiento para la explotación de especies acuícolas de aguas salobres y para la puesta en marcha de granjas de helicicultura, así como la próxima puesta en marcha de un vivero de empresas agrarias y agroalimentarias.

Por otro lado, desde unos años, existe una estrecha colaboración entre la consejería de Innovación, a través del Ifapa, y las cooperativas hoy firmantes. ASí con Agroquivir tiene un convenio exclusivo para el desarrollo del cultivo de la alfalfa y sus transformados, mientras que con Las Marismas tiene en marcha un estudio de mejora de la eficiencia del agua de riego, aparte de otras distintas acciones ya en marcha dentro del Plan Especial Económico del Bajo Guadalquivir.

COOPERATIVISMO EN EL BAJO GUADALQUIVIR.

Por otra parte, la zona cuenta con un importante asociacionismo. Sólo en los municipios sevillanos de Los Palacios, Las Cabezas y Lebrija están constituidas 35 cooperativas agrarias, lo que supone que el 1,5 por ciento de todos los establecimientos empresariales en estos municipios son cooperativas agrarias o Sociedades Agrarias de Transformación (SAT), cuando en Sevilla y Andalucía dicha significación se reduce al 0,3 y 0,4 por ciento, respectivamente.

En este contexto y debido a la necesidad de adaptarse a los cambios que se están produciendo en la actividad agraria y a la búsqueda de la mejora de la competitividad mediante economías de escala, en septiembre de 2000 las cooperativas de La Campiña de Lebrija, Agreca, Trajano y San Isidro-Maribáñez se constituyen como cooperativa de segundo grado con el nombre de Agroquivir S.C.A., posteriormente se incorporaría la SCA Adriano.

Agroquivir tiene como finalidad principal mejorar la posición competitiva del conjunto de sus cooperativas aunando las operaciones comerciales, que hasta ese momento realizaban individualmente cada una de las cooperativas que la componen, con los consiguientes beneficios para sus asociados. Agrupa a más de 1.000 socios con mas de 20.000 hectáreas de cultivo.

La SCA Marismas de Lebrija es otra de la grandes empresas asociadas de la zona, ubicada en Lebrija, agrupa a más de 1.000 agricultores y unas 14.000 hectáreas.

Los cultivos predominantes en ambas cooperativas son los herbáceos de regadío, algodón, remolacha, maíz, alfalfa, junto con aprovechamientos de secano.