SEVILLA 16 May. (EUROPA PRESS) -
'Red.es', entidad pública empresarial perteneciente al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, ha puesto en marcha en Sevilla una campaña de concienciación sobre el buen uso de Internet entre los menores de seis a 13 años, en el marco del 'Plan Avanza y de su proyecto 'Chaval.es' ('www.chaval.es').
Este proyecto, que pretende concienciar y enseñar a los padres a educar a los menores sobre el buen uso de la red, recorrerá entre hoy y mañana, con motivo del 'Día de Internet', diversos colegios sevillanos y centros comerciales.
Así, se sensibilizará a padres e hijos "no sólo de la importancia de Internet en la actualidad y las ventajas que puede ofrecer, sino también de los peligros que pueden existir y las medidas que se han de tomar para evitarlos", según indicó la entidad a Europa Press.
Entre los emplazamientos seleccionados se encuentran los colegios 'Inspectora Elena Canel', 'San Jacinto', 'Juan de la Cueva', o 'Paulo Osorio'. Además, mañana repartirán información sobre el tema en el Centro Comercial 'Los Arcos', ubicado en la capital hispalense.
Esta iniciativa se desarrolla paralelamente en una decena de ciudades españolas como son León, Barcelona, Madrid, Zaragoza, Valencia, A Coruña, o Badajoz, donde se ofrecerán información a los niños para desenvolverse con seguridad en la red y aprovechar sus recursos.
En este marco, 'Chaval.es' ha editado un 'Decálogo sobre el Buen Uso de Internet' para orientar a los padres y madres sobre cómo utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
DECÁLOGO 'CHAVAL.ES'.
El decálogo editado por 'Red.es' recoge recomendaciones para los padres como el establecer tiempos de conexión, evitando que los menores se conecten a la red de noche o sin el permiso paterno; enseñando a los hijos a que no den datos confidenciales a través de Internet y a desconfiar de lo que otras personas les dicen a través de la red.
Asimismo, el documento recuerda la importancia de fomentar la comunicación con los hijos y compartir su experiencia con otros padres, haciendo hincapié en el espíritu crítico ante la red y enseñando a diferenciar y a respetar a otras personas cuando estén en línea. Además, insiste en que hay que asegurarse que los menores no sustituyen sus relaciones interpersonales por la Internet, ayudándoles a distribuir su tiempo.
Del mismo modo, el decálogo recoge la obligación de respetar la propiedad de otras personas cuando se conecten, evitando las descargas ilegales, "identificando esto con un robo en una tienda".
También, promueve la opción entre los padres de controlar la actividad en línea de los menores con 'software' de Internet avanzado. "El control paterno puede ayudarles a filtrar los contenidos dañinos, supervisar los sitios que visita el menor y saber qué hace en ellos. Una buena medida puede ser la instalación de programas que graben sus conversaciones".
Por último, el decálogo hace referencia a la seguridad de los equipos, en materia de virus mediante correos electrónicos y sus archivos adjuntos, además de permanecer "alerta" ante cualquier indicio de actividad ilegal.