Archivo - Instalaciones de bombeo de aguas residuales Pacifico en Málaga capital (Archivo) - AYUNTAMIENTO DE MÁLAGA - Archivo
MÁLAGA 22 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Empresa Municipal de Aguas (Emasa) retiró durante el año pasado un total de 2.345 toneladas de residuos sólidos procedentes de las aguas residuales de la ciudad, en su mayoría toallitas higiénicas, por el inodoro.
En una nota, el Ayuntamiento de Málaga ha señalado que esta cantidad de residuos trasladados al vertedero supone un 6,7% más respecto a las 2.197 registradas en 2024, frenando una tendencia a la baja que se mantenía en los últimos años, desde las 3.721 recogidas en 2017 hasta las 2.341 contabilizadas en 2023.
Este incremento se ha producido, según ha explicado, pese a las medidas e inversiones que Emasa viene implantando para que los residuos salgan más secos y compactos para reducir peso y volumen, de ahí que desde el Consistorio pidan una mayor colaboración ciudadana para disminuir la cantidad de residuos vertidos a las redes de saneamiento.
En este sentido, ha destacado que 2025 fue un año con periodos de lluvias, que favorecieron la salida hasta las estaciones de bombeo y las depuradoras de desechos acumulados en la red en periodos secos pese a la labor de limpieza y mantenimiento que Emasa lleva a cabo en las canalizaciones.
Asimismo, el Ayuntamiento ha trasladado que la acumulación de sólidos en las aguas residuales proviene, en su mayoría, de arrojar al inodoro residuos higiénicos no biodegradables como toallitas, bastoncillos o compresas, lo que podría evitarse suprimiendo este tipo de hábitos. Para la Administración local, la presencia de estos desechos en las redes de saneamiento no es solo perjudicial para el medioambiente, sino que también afectan a las infraestructuras y equipos que intervienen en la conducción, transporte y proceso del agua residual provocando numerosas averías.
El gobierno local destaca que la limpieza y retirada de residuos sólidos en las redes, en las estaciones de bombeo y en las depuradoras, así como el traslado de los mismos al Centro Ambiental de Los Ruices suponen para Emasa un coste anual de 1,9 millones de euros, a los que habría que sumar las inversiones que se llevan a cabo para reducir la presencia de residuos sólidos.
Del total de estas 2.345 toneladas de desechos, el 33,8% (793,3 toneladas) se extrajo en las limpiezas periódicas de la red de saneamiento municipal; un 40,1% (940,7 toneladas) quedó retenido en los sistemas de tamizado de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) Guadalhorce y Peñón del Cuervo; y un 26% (611) se evacuó desde las estaciones de bombeo de aguas residuales (EBAR) operativas en la ciudad que están dotadas de sistemas de retirada de residuos sólidos.
Para tratar de reducir estos problemas, Emasa ha instalado en los últimos años más tamices en las estaciones de bombeo para retirar la máxima cantidad posible de residuos antes de que lleguen a las depuradoras y minimizar los daños que causan a instalaciones y procesos. Además, tiene en marcha un plan para la instalación de sistemas de desbaste en los puntos de alivio por tormenta, para minimizar las incidencias.
En la misma línea, el Ayuntamiento también viene lanzando continuamente mensajes de sensibilización a la ciudadanía, en el marco del compromiso municipal por evitar que las toallitas lleguen a las redes de saneamiento y al mar. En este sentido, desde el Área de Sostenibilidad Medioambiental también se llevan a cabo acciones de concienciación a través de los centros escolares y universitarios, con asociaciones de vecinos y colectivos que se complementan con visitas a las depuradoras.