La Escuela de Nómada de Fotografía y Fundación Unicaja inician la tercera temporada de talleres

MÁLAGA 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Escuela Nómada de Fotografía y la Fundación Unicaja arrancan su tercera temporada con la misma premisa con la que nació este proyecto como es "llevar la cultura visual al mayor número de colectivos sociales posibles de Málaga y su provincia, como herramienta de inclusión y autoestima".

Esta nueva temporada visitará, entre otras localidades, los municipios malagueños de Teba, Macharraviaya, Vélez-Málaga, Comares, Alameda o Álora.

En un comunicado, han valorado que lo que comenzó como una iniciativa cultural itinerante "se ha consolidado como un proyecto con un marcado impacto social, capaz de transformar realidades personales a través de la creación artística".

Así, durante este tiempo, la Escuela de Nómada de Fotografía y Fundación Unicaja han trabajado con colectivos muy diversos. En cada parada el objetivo ha sido el mismo, han detallado, al tiempo que han precisado que "es ofrecer formación fotográfica como herramienta de expresión, pero también como vía de fortalecimiento personal".

Con el paso de las ediciones, el proyecto se ha consolidado como "una forma eficaz de reforzar la autoestima en personas que, por distintas circunstancias, necesitan reconstruir la confianza en sí mismas".

A través de dinámicas participativas y proyectos individuales, los alumnos descubren capacidades que muchas veces desconocían. El simple hecho de ver su trabajo expuesto públicamente, reconocido y valorado por su entorno genera un efecto profundamente positivo.

El director de la Escuela, Mariano Pozo, ha subrayado que el aprendizaje técnico es solo una parte del proceso, "lo más importante es que cada persona entienda que tiene algo que contar y que su mirada es muy válida". "Esa validación --ha asegurado-- se traduce en mayor seguridad, mejor comunicación y una actitud más activa ante nuevos retos".

De igual modo, ha explicado que más allá del aprendizaje técnico, los talleres invitan a detenerse, observar y apreciar lo cotidiano. "Educar la mirada implica aprender a ver con atención y sensibilidad, descubrir belleza y sentido en aquello que a menudo pasa desapercibido. Este proceso no solo mejora las habilidades creativas de los alumnos participantes, sino que ayuda a las personas a cambiar la forma en que se perciben a sí mismas y a su entorno", ha señalado.

Asimismo, la exposición final de cada taller fotográfico se ha convertido en uno de los momentos más significativos de cada curso. No solo muestran imágenes, sino historias de superación, esfuerzo y descubrimiento personal. En muchos casos, la experiencia ha servido como punto de partida para que los participantes continúen formándose o se impliquen en nuevas actividades culturales y sociales.

Casi mil personas se han beneficiado de manera directa hasta ahora de los talleres fotográficos gratuitos que cuentan con el patrocinio de Fundación Unicaja y se ha llegado a una treintena de colectivos sociales de Málaga y provincia.

Con la tercera temporada a punto de iniciarse, el balance del proyecto "es más que positivo", han destacado. Cada taller, cada exposición y cada historia de superación confirma que la Escuela Nómada de Fotografía "se ha convertido en un espacio donde las personas fortalecen su autoestima, descubren nuevas capacidades y encuentran un lugar para expresarse y ser escuchadas, para ello ha sido decisiva la presencia de Fundación Unicaja, cuyo apoyo ha permitido ampliar el alcance del proyecto y multiplicar su impacto social", ha señalado Pozo.

Con su compromiso, ha indicado, "más personas han podido participar en esta experiencia transformadora, consolidando la escuela como una iniciativa que no solo educa la mirada, sino que también refuerza la confianza y el bienestar de los participantes".

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