MÁLAGA 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha informado este miércoles de que se va a consignar y poner a disposición de las víctimas "en el menor plazo posible la cantidad económica fijada" por sentencia en la que se condenó a 52 años de cárcel a un cura acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres.
"Esta consignación se realiza de manera definitiva e irrevocable", ha explicado en rueda de prensa Sauté, que ha incidido en que la Diócesis "renuncia a cualquier reintegración a cargo de las víctimas que pudiera corresponderle" como consecuencia de recursos. Asimismo, ha indicado que los asesores legales del obispado están valorando la conveniencia de recurrir la sentencia.
Cabe recordar que la Audiencia de Málaga ha condenado a 52 años de cárcel al cura acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres con las que tenía una relación de amistad, tras sedarlas para dejarlas inconscientes; y también por grabarlas. Además, se le impone que indemnice a cada una de las cuatro víctimas con distintas cantidades.
En concreto, el acusado deberá indemnizar a las víctimas, según la sentencia, que no es firme, en las cantidades de 94.442 euros, 101.191 euros, 106.594 euros y 100.902 euros, haciendo un total de 403.129 euros. Unas cantidades de las que subsidiariamente deberá responder el Obispado de Málaga.
Durante su intervención, ha incidido en el "compromiso de la Iglesia con las víctimas" y se ha referido a la sentencia: "Los hechos recogidos en la resolución judicial nos avergüenzan y los lamentamos profundamente, especialmente por las consecuencias que han tenido y siguen teniendo en la vida de las víctimas".
Así, ha sostenido que desde la Diócesis se quiere, "en la medida de lo posible, hacernos cargo del dolor que han soportado durante estos años y contribuir de manera decidida a aliviarlo". Por eso, ha informado de que en la mañana de este miércoles ha enviado una carta a las víctimas, a través de sus abogados, con tres compromisos.
En la misiva, en primer lugar, les indica que ponen a su disposición, "si en algún momento consideran que puede ser de ayuda, el servicio diocesano para el acompañamiento terapéutico y espiritual para víctimas de abuso".
De igual modo, en la carta ha recordado su "disponibilidad para mantener un encuentro personal, si así lo desean, con el fin de escuchar aquello que quieran compartir, explicarles cómo estamos afrontando estas dolorosas situaciones y buscar juntos caminos que contribuyan a la erradicación de esta lacra del abuso". "La experiencia es que lo que nos cuentan las víctimas, su experiencia dolorosa, nos ayuda a ser una Iglesia y una sociedad más seguras para todo".
También en la misiva les indica que han "decidido consignar y poner a su disposición en el menor plazo posible la cantidad económica fijada por la mencionada sentencia".
En concreto, ha indicado que la consignación "se realiza de manera definitiva e irrevocable", por lo que ellas "podrán disponer del importe indicado incluso en el hipotético caso de que alguna resolución posterior pudiera rebajar o incluso eliminar la cuantía establecida".
Ha explicado que "queremos evitar así, al menos en este punto, que las víctimas se vean abocadas a esperar la conclusión definitiva de una causa que podría alargarse en el tiempo".
"NINGUNA REPARACIÓN ECONÓMICA PUEDE SANAR EL DAÑO PRODUCIDO"
El obispo ha incidido en que "con esta decisión queremos situar a las víctimas en el centro de nuestra mirada y buscar ante todo su bien". Además, ha subrayado que son conscientes "de que ninguna reparación económica puede sanar el daño producido".
No obstante, confía en que "este gesto pueda ayudar a las víctimas a que sientan la cercanía y el reconocimiento de la Iglesia y dispongan, si así lo desean, de medios para emprender los procesos de sanación que consideren oportunos".
Por otro lado, en relación con la responsabilidad civil subsidiaria de la Diócesis, el obispo ha incidido en el "máximo respeto a las resoluciones judiciales, así como a los magistrados y al personal de la Administración de Justicia", sin perjuicio, ha dicho, "de que los asesores legales del Obispado, desde un punto de vista estrictamente jurídico, valoren la conveniencia de recurrir la sentencia en lo relativo a la declaración de responsabilidad subsidiaria de la Diócesis".
Así, ha señalado que, "en todo caso, e independientemente del resultado de los recursos que, conforme a derecho, pudieran interponer los abogados del Obispado", ha confirmado que "las cuatro víctimas podrán hacer suyas las cantidades respectivas fijadas en la sentencia", ya que la Diócesis "renuncia a cualquier reintegración a cargo de las víctimas que pudiera corresponderle como consecuencia de dichos recursos".
Las cantidades, ha reiterado el obispo de Málaga durante su comparecencia, "hemos decidido consignarlas y ponerlas a su disposición de forma inmediata".
Por otro lado, tras ser cuestionado en relación con ponerse en contacto con las víctimas tras la sentencia, ha detallado que "cuando hemos estudiado la sentencia y cuando hemos encontrado una respuesta que creo que puede ser de ayuda para las víctimas es cuando me he dirigido a ellas", pero ha señalado que "el primer ofrecimiento fue aproximadamente un mes antes del juicio".
"Entiendo que cuando una persona ha sufrido tanto puede estar molesta, y de hecho en la anterior rueda de prensa yo dije con toda claridad y sigo diciéndolo ahora, que gestionar una crisis como esta, en la que hay tanto sufrimiento por en medio y tantas cosas y tan complejas, a veces se pueden cometer errores de los que pedí perdón y sigo pidiendo perdón", ha dicho y ha insistido en que "mi actitud con respecto a las víctimas, yo creo que está clara, que hubo un primer ofrecimiento antes del juicio y este segundo a través de una carta personal que hemos enviado esta misma mañana".
Por otro lado, ha insistido en que "hemos tomado la decisión de consignar ese dinero de forma irrevocable, aunque se pueda presentar algún tipo de recurso más adelante". "Hay ocasiones como esta en las que si tenemos que correr un riesgo, es mejor correr un riesgo de equivocarnos a favor de las víctimas", ha dicho.
"Lo que hago es pedirles perdón porque han sufrido a consecuencia de un sacerdote y poner a su disposición aquello que está en nuestra mano, que es nuestro servicio de ayuda a víctimas, mi disponibilidad personal y la decisión de consignar esas cantidades para que de forma irrevocable e inmediata puedan acceder", ha apostillado.
Por último, ha reafirmado "el compromiso de la Iglesia de asumir con la máxima responsabilidad cualquier denuncia de abuso y de garantizar que nuestros espacios sean entornos verdaderamente seguros, libres de cualquier forma de violencia o de abuso".
También ha incidido en "nuestra voluntad más decidida de escuchar, acompañar y, en la medida de lo posible, reparar a las víctimas". Al respecto, ha recordado que el pasado 18 de junio tuvo lugar una reunión para impulsar la puesta en marcha del Servicio Diocesano para la atención a las víctimas y prevención de abusos.
Se trata, ha explicado, de "una iniciativa que ampliará las funciones de la actual Oficina de Recepción de Denuncias con el apoyo y la colaboración del proyecto Repara del Arzobispado de Madrid".