Juzgarán en mayo a un portero de fútbol acusado de golpear y coger del cuello a un árbitro

Publicado 03/05/2015 12:54:43CET

MÁLAGA, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 9 de Málaga tiene previsto juzgar el próximo día 13 de este mes de mayo a un portero de fútbol, acusado de un delito de lesiones por la supuesta agresión a un árbitro con el que mantuvo una discusión en el transcurso de un partido de Tercera División celebrado en mayo de 2012 en la localidad malagueña de Nerja.

Los hechos sucedieron en el encuentro entre el equipo del Nerja, donde jugaba el procesado, y el Huétor-Tájar. Según recoge el escrito provisional de acusación del ministerio fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, el acusado mantuvo una discusión con el árbitro principal, en la que "lo agredió con ánimo de atentar contra su integridad física".

Así, primero dio una patada "intencionadamente" al balón, que golpeó en el cuerpo del árbitro, "abalanzándose sobre él, dándole un puñetazo en la cara, agarrándole por el cuello y golpeándolo", de forma que ambos cayeron al suelo, según relata la acusación pública en sus conclusiones iniciales. Como consecuencia de todo ello, la víctima sufrió varias heridas.

Para el ministerio público, se trata de un delito de lesiones y pide dos años y dos meses de cárcel y que indemnice a la víctima en la cantidad que se determine en la sentencia. La acusación particular, que representa al árbitro, acusa por este mismo delito, pero también de una falta de injurias, por la que solicita una multa de 240 euros. En cuanto a la indemnización, la fija en 608 euros.

Según el escrito de la acusación particular, que dirige el letrado Dionisio Arcos Savignac, el procesado se dirigió al árbitro no estando el balón en juego, "reclamándole haber sido objeto de infracción dentro de su propia área", a lo que la víctima contestó que no existía. La respuesta del portero fue, según esta parte, insultar al árbitro, que lo expulsó al mostrarle tarjeta roja.

Al estar "molesto" con la expulsión, el hombre agredió al árbitro, según sostiene esta acusación, incluso, "estando en el suelo, en clara situación de indefensión", tras lo que, además, dice el escrito, le volvió a insultar, llamándole "sinvergüenza". El jugador fue sancionado con cuatro años de suspensión por la Real Federación Española de Fútbol y por el juez de Competición.