Actualizado 26/06/2018 14:21 CET

La Sala Moreno Villa se adentra en la belleza del drama a través de la obra de María Akaso

 'Drama' En La Sala Moreno Villa
AYUNTAMIENTO

MÁLAGA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sala Moreno Villa del Área de Cultura ofrece desde este martes una exposición con las obras de María Akaso, titulada 'La belleza dentro del drama', que ofrece, fundamentalmente, retratos pintados que tratan de plasmar el drama de cada una de las vidas que representan.

La exposición, que ha sido presentada e inaugurada por la concejala de Cultura y Distrito Centro, Gemma del Corral, junto a la propia autora, se podrá visitar hasta el 21 de septiembre de lunes a viernes: de 10.00 a 13.00 y de 18.00 a 21.00 horas. Sábados, domingos y festivos, cerrado.

En total son 25 obras, de las que en 18 la autora se decanta por el acrílico sobre lienzo y combina el carboncillo con la técnica mixta, en los siete bocetos que las acompañan.

La autora se presenta "dispuesta a producir, como siempre, un gran impacto en los espectadores con su obra. No concibo la pintura si no es tratando de sacudir emocionalmente al que la observa".

En esta exposición ofrece, junto a sus enigmáticos retratos, una faceta más dramática. Akaso se siente "orgullosa de trabajar para reivindicar el sitio de las mujeres en la sociedad para que puedan, en igualdad con los hombres, perseguir sus sueños".

Asimismo, según ha explicado, en la muestra descubre su parte fovista para dejar ver la belleza dentro del drama y enseña su parte más brutal en blanco y negro.

María Akaso, bebe de las fuentes del impresionismo y de los movimientos posteriores que revolucionan la pintura en los albores del siglo XX.

Daniel Arenas, director de la sala de exposiciones Ares de Córdoba y miembro de la Asociación Internacional de críticos de arte, dijo hace un tiempo de María: "Los retratos de María Akaso son más que retratos. Son una manera de representar emociones en los rostros, que con una mirada impasible manifiestan expresiones efímeras que se inmortalizan en el lienzo".

"La deformidad de los cuellos alargados estilizan el retrato y a través de la palidez en la textura de los rostros la autora se escapa de lo común, como un rechazo a los cánones de estética tradicional, otorgándole belleza a lo extravagante, capturando nuestra atención y emociones, alimentando muestra propia curiosidad de sentir y descubrir lo que se esconde detrás de la máscara de cada personaje", afirmó.