Archivo - Imagen de recurso de un agente de la Policía Nacional. - SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO - Archivo
MÁLAGA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha informado, tras decretarse el levantamiento del secreto judicial de las actuaciones, de las claves del asesinato del ciudadano albanés de 31 años, cuyo cuerpo sin vida, en estado de saponificación, fue hallado el pasado otoño dentro de un saco en el pantano de Casasola, en Almogía (Málaga). Hay tres detenidos en relación con estos hechos.
La investigación concluye que la muerte estuvo motivada por un ajuste de cuentas, en el marco del tráfico de drogas internacional, y que la víctima cayó en la trampa de sus captores, que le habían convocado, bajo engaño, para cerrar una supuesta transacción, acabando finalmente con su vida.
Así, las tres personas detenidas lo han sido en la provincia de Barcelona por su presunta implicación en el homicidio, las cuales han ingresado en prisión provisional por orden de la autoridad judicial competente, ha indicado la Policía Nacional en un comunicado.
Los arrestados son dos hombres, compatriotas del fallecido y relacionados con el narcotráfico, a los que se considera autores materiales del óbito, y una mujer española, cooperadora necesaria, que había alquilado a su nombre un vehículo, poniéndolo a disposición de los anteriores para perpetrar el crimen.
De igual modo, se han practicado tres registros en las localidades barcelonesas de Vallirana y Villafranca del Penedés, que acabaron con la intervención de varias armas simuladas, telefonía móvil y documentación de interés para la investigación.
DESAPARICIÓN
Según el comunicado, la investigación, asumida por agentes del Grupo de Crimen Organizado de la Comisaría de Marbella, en unión a efectivos de la Udyco Costa del Sol y el Grupo 23 de la UDET en Barcelona, se inició a raíz de la denuncia de una mujer que informaba de la desaparición de su pareja, un hombre albanés de 31 años, en extrañas circunstancias.
Con la colaboración de la denunciante, los investigadores reconstruyeron las últimas horas del desaparecido. El 12 de mayo de 2025, la pareja estuvo comiendo en un restaurante en la localidad malagueña de Marbella cuando él recibió una llamada de unos supuestos "amigos", que le emplazaban a verse en una conocida venta en el barrio malagueño de Puerto de la Torre.
Era la última vez que la mujer vio a su compañero sentimental, afincados ambos en Benahavís (Málaga), donde llevaban "un elevado tren de vida".
Las primeras pesquisas situaron a los investigadores ante una desaparición no voluntaria. La Policía Nacional halló evidencias de que el desaparecido alcanzó el punto de encuentro, junto a una venta en Puerto de la Torre, y allí subió a un vehículo con dos ocupantes, poniendo rumbo todos hacia una zona montañosa en el entorno de un panatano, en Almogía.
HALLAZGO DEL CADÁVER
Paralelamente, al avance de las indagaciones, en el pantano de Casasola, un usuario de una autocaravana localizaba el pasado 14 de octubre un saco sospechoso donde las autoridades descubrieron el cuerpo de una persona finada, maniatada con bridas. El cadáver, en estado de saponificación, dejaba entrever unos tatuajes.
Además, en el interior del bulto se hallaron bloques de cemento con los que se habría pretendido hacer hundir el saco en el fondo del embalse.
Según los investigadores, todo hace pensar que la bajada del nivel de la presa, tras la época estival, dejó al descubierto el cuerpo extraño, frustrando el plan de los autores de hacer desaparecer el cadáver, y con ello las pruebas del delito.
Los resultados de ADN, unidas a otras evidencias complementarias, como la vestimenta del cadáver y unos tatuajes, permitieron identificar al fallecido, que resultó ser el joven albanés cuya desaparición había sido denunciada meses atrás por su pareja, en Marbella. La autopsia también vino a confirmar la etiología violenta de la muerte.
Por último, los agentes pudieron tirar del hilo del vehículo al que subió el desaparecido. El automóvil en cuestión, que había sido alquilado en un establecimiento de Barcelona por una mujer, transitó, en días previos al de la desaparición, por la zona donde se perdió la pista de la víctima.
Así, la Policía Nacional identificó a la mujer, de 58 años, que había alquilado el vehículo utilizado en la trama y, a partir de ella, poner nombre y apellidos a los presuntos autores materiales del homicidio, dos varones albaneses, de 36 y 45 años, que se habían desplazado desde Barcelona a la provincia de Málaga para consumar el crimen.
Todos ellos fueron detenidos el pasado mes de febrero por su presunta responsabilidad en los delitos de asesinato y pertenencia a organización criminal.
Los investigadores practicaron dos diligencias de entrada y registro en sendos domicilios relacionados con los autores materiales, en Vallirana, donde se intervino documentación a nombre de la única mujer detenida, telefonía y armas simuladas.
También se llevó a cabo un tercer registro en el domicilio de la sospechosa, en Villafranca del Penedés. Por último, han señalado que la familia del fallecido, en el transcurso de la investigación, fue presionada con amenazas, al parecer por miembros de la trama criminal, para que cesaran en la búsqueda de la víctima.