JAÉN 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los ciudadanos de los 37 municipios jiennenses que conforman los cuatro parques naturales con los que cuenta la provincia tendrán una "vida más fácil" gracias al nuevo decreto que regula los usos y actividades en estos espacios protegidos que cambia las fórmulas administrativas sin rebajar los controles y el trabajo que hasta ahora se viene haciendo en materia de protección medioambiental.
Así lo ha explicado a los periodistas el delegado provincial de Medio Ambiente en Jaén, José Castro, antes del encuentro que ha mantenido este jueves en la capital con alcaldes, empresarios y agentes sociales de los parques para presentarles el citado decreto que, según ha dicho, surge de una petición que no es nueva por parte de muchos sectores relacionados con ellos.
"Hemos asumido finalmente que teníamos un problema: nos hemos dotado en los últimos años de un farragoso y complejo sistema para la multitud de autorizaciones que tenemos en los parques, como ejemplo el de Cazorla tiene casi un millar de expedientes, y para muchas cosas que no tienen sentido", ha señalado.
Por ello, el decreto modifica de una "forma bastante activa" muchas de esas autorizaciones que son sustituidas por el procedimiento de la comunicación. Castro ha destacado que el objetivo es "agilizar y mejorar la eficiencia y la eficacia de la Administración pública que a veces ha estado colapsada por muchos expedientes que no tienen sentido que se siga dando".
Eso sí, el delegado ha querido dejar claro que esa mejora "en ningún caso puede ser vista", como han planteado algunos sectores, como una rebaja de la calidad de inspección ambiental y de la preservación como hasta ahora se ha hecho en materia medioambiental. "Nada más lejos de eso: mantiene intactas todas las normas de las que nos hemos dotado para preservar y conservar el medio ambiente", ha apostillado.
Al respecto y tras recordar la amplia participación de actores en la elaboración del decreto, ha hecho hincapié en que se trata de hacer la vida más cómoda y fácil a las personas que viven en los parques naturales, sin que en modo alguno por ello estén dispuestos a que cada cual pueda hacer una interpretación de la norma más allá de lo que el propio decreto con claridad establece.