Archivo - Aceite de oliva en almazara - COOPERATIVAS AGRO-ALIMENTARIAS ANDALUCÍA - Archivo
JAÉN 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
La asociación OliveA Tradición y Progreso, que reúne a más de 15.000 agricultores y cerca de 30 cooperativas de las provincias de Jaén, Córdoba y Granada, ha denunciado que la evolución de los precios en origen del aceite de oliva no responde a la lógica del mercado, sino a "estrategias comerciales interesadas" de un reducido grupo de grandes operadores.
Según la organización, estos operadores están utilizando el incremento de las importaciones procedentes de Túnez para presionar a la baja las cotizaciones en origen y sustituir las compras al olivar español.
El presidente de OliveA, José Gilabert, ha lamentado en un comunicado que esta situación perjudica directamente a los productores nacionales, ya que el aceite importado sustituye al español en un momento en que los precios en origen "ya no cubren los costes de producción en el olivar tradicional". Por ello, ha reclamado coherencia y una estrategia común a cooperativas, almazaras y agricultores para defender unos precios rentables.
La organización fundamenta su denuncia en los datos de Aduanas y de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), que constatan que las importaciones de aceite de oliva desde Túnez han aumentado un 85 por cieto desde 2016, alcanzando una media anual de 123.000 toneladas. De hecho, España se ha consolidado como el principal destino europeo de este producto.
Este flujo de aceite entra por dos vías: el contingente anual de 56.700 toneladas libre de aranceles autorizado por la Unión Europea y, principalmente, el régimen de perfeccionamiento activo (RPA). Este último mecanismo, que no tiene límite de entrada, permite importar el aceite sin aranceles con la condición de que sea reexportado en un plazo máximo de seis meses.
Aunque OliveA reconoce que el RPA es un instrumento legal y controlado, advierte de que ha pasado de ser una medida excepcional por falta de producción a convertirse en una "herramienta estructural que altera el mercado".
A este respecto, Gilabert ha detallado que en 2025 el 61 por ciento del aceite importado de Túnez --unas 95.000 toneladas-- entró por esta vía, un porcentaje que se ha elevado hasta el 96 por ciento en el primer cuatrimestre de 2026. "Cada tonelada que entra desde Túnez por estos sistemas es una tonelada que deja de comprarse al olivar español", ha aseverado.
La asociación vincula el incremento de las importaciones con un descenso de las salidas de aceite desde las almazaras en los últimos dos meses.
A fecha de cierre de junio de 2026, España ya había importado 202.000 toneladas de aceite de oliva, lo que representa el 92 por ciento del volumen previsto para toda la campaña (220.000 toneladas), a falta de cuatro meses para que comience la nueva cosecha. Esta cifra supera en un 20 por ciento la media de las últimas cinco campañas y en un 15 por ciento la de la campaña anterior.
Gilabert ha recordado que el 80 por ciento de las existencias nacionales de aceite se encuentran almacenadas en cuatro provincias andaluzas: Jaén acumula 160.000 toneladas --38 por ciento del total nacional--; Córdoba, 102.000 toneladas --24 por ciento--; Sevilla, 48.000 toneladas --once por ciento--; y Granada, 22.500 toneladas --cinco por ciento--.
"Disponer del aceite debe convertirse en nuestra principal fortaleza. Andalucía tiene la capacidad de marcar una estrategia de valor", ha subrayado.
El presidente de OliveA ha instado a aplicar con firmeza la Ley de la Cadena Alimentaria tomando como referencia el estudio de costes de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO). Dicho informe señala que los costes de producción han subido un 57 por ciento en los últimos seis años debido al encarecimiento de la mano de obra, la energía, la maquinaria y los fertilizantes.
En concreto, el coste de producción en el olivar tradicional no mecanizable de secano se sitúa en 5,31 euros por kilogramo de aceite, mientras que en el olivar tradicional mecanizable es de 4,67 euros en secano y de 4,18 euros en regadío.
"Contamos con datos objetivos que acreditan que una gran parte del olivar tradicional está vendiendo por debajo de lo que cuesta producir", ha advertido Gilabert, quien ha rechazado que se justifique la caída de los precios por las expectativas de la próxima cosecha.
Por último, ha hecho un llamamiento a la unidad del sector para asegurar la rentabilidad, el relevo generacional y el futuro de las explotaciones familiares.