Archivo - Imagen de archivo de una piscina. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
SEVILLA 26 May. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas (Cafincas) ha alertado a las comunidades de propietarios sobre la necesidad de extremar las precauciones y revisar las condiciones de seguridad de sus instalaciones, tras el fallecimiento de dos menores este fin de semana en piscinas de la región.
La temporada de baño acaba de comenzar, y los administradores de fincas señalan en un comunicado que es "imprescindible" que las zonas de baño estén preparadas para garantizar un uso "seguro y responsable", especialmente por parte de los menores.
Con la llegada del buen tiempo y el inicio de la temporada de piscinas, Cafincas apuntan que es fundamental que las comunidades de vecinos sean "plenamente conscientes" de su responsabilidad en la prevención de accidentes. Por ello, desde el Consejo se recuerda que el Administrador de Fincas colegiado "es el profesional idóneo para asesorar, planificar y coordinar todas las acciones que garanticen un uso seguro de las piscinas comunitarias".
El órgano ha recordado que es "fundamental" que todas las piscinas comunitarias cumplan con la normativa autonómica en materia de seguridad e higiene que establece distintos requisitos en función de las dimensiones de la lámina de agua, y recuerda que "es obligatorio, en todo caso, disponer de un botiquín y a partir de los 200 metros de un socorrista".
RECOMENDACIONES BÁSICAS
El Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas ha elaborado un conjunto de recomendaciones básicas que "toda comunidad de propietarios con piscina debería tener en cuenta".
Por un lado, aconseja contar con vigilancia profesional (socorrista titulado) durante el horario de uso, "especialmente si la piscina supera los 200 metros cuadrados de lámina de agua o así lo exige la normativa autonómica", así como la "supervisión constante" de menores, señalando que "los niños deben estar siempre bajo la vigilancia de un adulto responsable, incluso si hay socorrista".
Una cartelería "visible y normativa de uso" es otra de las recomendaciones que Cafincas, que llama a que estos carteles incluyan prohibiciones "como correr, zambullirse o bañarse en solitario, así como teléfonos de emergencia". Además, señala que "siempre deben estar disponibles" elementos de salvamento y primeros auxilios como salvavidas con cuerda, pértigas y botiquines accesibles y en buen estado.
Es importante también el mantenimiento de instalaciones, limpieza del agua y revisión de sistemas eléctricos y equipos técnicos, según el Consejo, que recuerda que "el correcto tratamiento químico del agua previene infecciones, resbalones y problemas de visibilidad bajo el agua". Igualmente necesario es verificar "periódicamente" el estado de bombas de agua, cuadros eléctricos, iluminación subacuática y otros elementos técnicos para evitar cortocircuitos, descargas eléctricas o fallos de funcionamiento que puedan poner en riesgo la seguridad de los usuarios.
Asimismo, los administradores de fincas piden fomentar entre el personal de mantenimiento y los vecinos la formación básica en reanimación cardiopulmonar (RCP) y actuación ante emergencias, y no colocar objetos ni mobiliario que puedan facilitar caídas o accesos indebidos a la piscina. También recomiendan un control de acceso y cerramiento perimetral, instalando un vallado de "al menos 1,2 metros de altura" con puertas que se cierren automáticamente, impidiendo el acceso a menores sin supervisión.
Desde Cafincas también indican la iluminación adecuada para uso nocturno como otra de las recomendaciones a seguir, y es que las piscinas que se utilizan en este horario "deben contar con iluminación suficiente para evitar accidentes". Por último, instan a la prohibición del baño fuera del horario permitido, con "normas claras" y, "si es posible", instalando sistemas de cierre automático, alarmas o temporizadores para evitar el uso de la piscina sin vigilancia.