Actualizado 12/06/2009 19:19 CET

Agro.- La Junta estudiará la petición de un plan de competitividad del olivar tradicional hecha por el sector

CÓRDOBA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El delegado provincial en Córdoba de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, Francisco Zurera, dijo hoy que la Administración autonómica "estudiará" la petición de un plan de competitividad para el olivar tradicional que le planteó ayer el sector por medio de un manifiesto en defensa de dicho cultivo.

En declaraciones a Europa Press, Zurera dijo agradecer que más de 40 instituciones, organismos y entidades relacionadas directa o indirectamente con el olivar en Córdoba y Andalucía que rubricaran ayer en Baena (Córdoba) dicho manifiesto, "en defensa del olivar y de la cultura del aceite de oliva que conlleva, poniendo así de manifiesto la realidad del olivar tradicional en Córdoba y la importancia que tiene en la provincia el aceite de oliva".

De ahí que la Junta esté dispuesta a analizar cómo dar respuesta a la mencionada demanda del sector, teniendo en cuenta que "la situación global de crisis económica y la caída de los precios del aceite --para los agricultores-- ha generado una situación muy complicada para muchas explotaciones agrarias, en concreto olivares, que han sido medianamente rentables durante muchas décadas, pero que ahora no lo son".

Ante esta situación, argumentó Zurera, "aparecen una serie de reivindicaciones legítimas y lógicas, en cuanto a la necesidad de poner en valor lo nuestro, el olivar de sierra, y la cuestión es cómo se puede hacer, y eso es lo que ahora tenemos que ver, pues, hoy por hoy, el camino a seguir no está todavía definido, ya que, precisamente, eso es lo que se está haciendo, con la elaboración de la Ley del Olivar, trabajando con el sector codo con codo y creando órdenes de integración, para que no sean 1.732 los que vendan aceite de oliva y sigan siendo cinco los que compran".

Son vías en pos de esa competitividad que quiere alcanzar el sector y que ha expresado sus cuitas en un manifiesto compuesto por 15 puntos, entre los cuales se destaca el valor cultural del olivar para los pueblos, su importancia como elemento fijador de población, su capacidad de mantenimiento de ecosistemas y paisajes y de respeto del medio ambiente frente al cambio climático, o la riqueza del aceite como alimento de calidad y saludable.

Los puntos más reivindicativos del documento hacen mención a la necesidad que tiene el sector de que se mantenga "una política constante de apoyo a la promoción del aceite de oliva virgen extra" y de que se impulsen "canales comerciales basados en las nuevas tecnologías, prestando un especial interés a los mercados internacionales".

En resumen, los firmantes del manifiesto solicitan al Gobierno andaluz la puesta en marcha del citado plan de competitividad del olivar tradicional, como modo de garantizar la supervivencia de las explotaciones de este tipo, permitiendo así que el mundo rural sea un lugar de vida y trabajo.