Asaja-A pide un apoyo "firme" al sector agrario y respaldo presupuestario acorde con la importancia de la actividad

Ricardo Serra y Vicente Pérez, de Asaja-A.
ASAJA-A
Publicado 09/11/2018 12:41:31CET

SEVILLA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Asaja-Andalucía, Ricardo Serra, ha demandado este viernes un apoyo "firme y decidido" al sector agrario andaluz, con una estrategia "clara y consensuada", y un respaldo presupuestario acorde con la importancia este sector "clave" en el tejido económico, social y territorial de Andalucía.

En rueda de prensa para hacer balance de la recién acabada legislatura andaluza y para presentar el documento 'Lo que el campo necesita', el presidente de Asaja-Andalucía ha puesto de manifiesto que la actividad agraria es la principal fuente de empleo de más de la mitad de los municipios andaluces, genera más de 280.000 empleos directos y garantiza la buena gestión de más de la mitad del territorio de Andalucía (5,5 millones de hectáreas de superficie agraria).

Andalucía, ha incidido Serra, "es una región eminentemente agraria, cuenta con el 20 por ciento de toda la superficie agraria útil de España. La agricultura aporta, junto con la industria agroalimentaria, más de doce por ciento del PIB y genera exportaciones por valor de más de 10.000 millones de euros".

Por ello, Serra ha presentado un documento con 18 medidas que contempla los puntos esenciales que a juicio de Asaja-Sevilla debería
contemplar el próximo ejecutivo andaluz en el trazado de su política agraria.

UNA "HOJA DE RUTA" PARA LA NUEVA LEGISLATURA

Se trata de un documento que Asaja presentará la próxima semana a los grupos políticos que concurren a las elecciones del 2 de diciembre y que va dirigido a desarrollar una actividad agraria dinámica,
innovadora y emprendedora para garantizar una agricultura sostenible, que genere empleo y riqueza, mantenga los más altos niveles de seguridad alimentaria, respeto medioambiental y bienestar animal.

Entre las medidas recogidas en este documento está la demanda de Asaja-A para que se incremente el nivel de interlocución, básico para garantizar la vertebración del sector. Asaja ha recordado que Andalucía cuenta ya con una declaración institucional sobre la nueva PAC firmada por todas las organizaciones agrarias y cooperativas junto al Gobierno regional y demanda que el nuevo Gobierno andaluz defienda una PAC fuerte, común, sin recortes, con ayudas directas basadas en
derechos y regiones, que permiten una mejor adaptación a las características agrarias y ambientales del territorio, con un único plan estratégico nacional y una verdadera simplificación administrativa.

Asimismo, Asaja-Andalucía entiende que es necesario dotar de mayor protección a los agricultores y ganaderos que constituyen el eslabón más débil de la cadena de alimentaria, por lo que pide medidas eficaces de gestión de los mercados, un marco jurídico europeo sobre competencia y cadena alimentaria y mecanismos que aporten transparencia a las operaciones comerciales.

Respecto a la política comercial, los acuerdos comerciales y las relaciones bilaterales con terceros países, Asaja entiende que se necesita una estrategia de defensa eficaz frente a terceros por parte de las administraciones.

En cuestiones de sanidad vegetal, sostiene que deben prevalecer los criterios técnicos y científicos sobre la demagogia o las declaraciones sin fundamento y exige una política activa en la defensa de los fitosanitarios. En este sentido, ha indicado que los agricultores cuentan cada vez con menos "herramientas" para combatir plagas (insecticidas y acaricidas), enfermedades (fungicidas), o malas hierbas (herbicidas).

Asaja-Andalucía renueva su apuesta por la biotecnología agraria y recuerda que el propio Estatuto de Autonomía de Andalucía instaba a desarrollar esta tecnología, que puede contribuir de forma sustancial a mejorar las producciones, a rebajar los costes, a reducir los tratamientos químicos y el consumo de agua y a asegurar la viabilidad de las cosechas frente a plagas o circunstancias extremas.

INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN

Con respecto a la investigación y a la innovación, sostiene que Andalucía necesita reforzar la capacidad de investigación, desarrollo y transferencia de tecnología al sector agrario. "La transferencia debe ser un requisito imprescindible para la financiación de proyectos de innovación. Es fundamental que esta innovación se dirija a la explotación agraria", ha subrayado Serra.

En cuanto a la gestión del Plan de Desarrollo Rural tiene un amplio margen de mejora y se ha mostrado "muy crítico" con la gestión del Plan de Desarrollo Rural de Andalucía (PDR-A). En este sentido, ha señalado que aprobar ayudas que favorezcan el relevo generacional, la modernización de explotaciones o el desarrollo de las medidas agroambientales "no es suficiente", por lo que ha instado a adaptarse a la realidad de las explotaciones, deben equipararse a las que se conceden en otras comunidades y deben gestionarse, resolverse y pagarse con agilidad.

"Todo ello desde la interlocución permanente en la planificación y seguimiento del PDR con las organizaciones agrarias, lo que hasta ahora se ha incumplido sistemáticamente", ha advertido.

Asimismo, es necesario invertir en el mantenimiento y en la creación de infraestructuras básicas de apoyo al tejido productivo (red viaria de caminos rurales, electrificación de las explotaciones, banda ancha en la comunicación) que son "vitales" para la gestión diaria de las explotaciones.

En lo que afecta a la ganadería, la dehesa y el monte mediterráneo se hace necesaria una mayor implicación de las administraciones en la búsqueda de soluciones a la complejidad administrativa, la sanidad animal, la crisis de precios, la defensa de la dehesa y el monte mediterráneo, entre otros.

POLÍTICA HIDRÁULICA

Asaja-Andalucía demanda una política hidráulica que dé estabilidad y cohesión a nuestro territorio. "El agua es sinónimo de riqueza, debemos tener esta riqueza garantizada, sin hacer de la misma un uso partidista", ha insistido.

El regadío con solo el 25 por ciento de la superficie agraria útil de Andalucía (1.100.000 ha) representa un 67 por ciento de la renta agraria, y genera el 63 por ciento del empleo agrario, por lo que es de vital importancia acometer la modernización de todos los regadíos e incrementar la superficie de riego allá donde sea posible así como la capacidad de embalses y trasvases.

La reducción de los costes energéticos en el regadío debe ser "una prioridad", teniendo en cuenta que, desde la desaparición de las tarifas eléctricas de riego hace diez años, el aumento de los costes en este periodo ha sido del mil por ciento.

La organización agraria también se ha mostrado contraria a la aplicación de "políticas conservacionistas extremas". Aquí ha apuntado que una sostenibilidad ambiental que imponga limitaciones y restricciones al desarrollo de la agricultura y ganadería no debe prevalecer sobre la sostenibilidad social y económica de los territorios.

En este punto, ha hecho hincapié en la reintroducción del lobo frente a la ganadería extensiva en los parques naturales y nacionales. Además, ha mostrado su descontento con la Consejería de Medio Ambiente porque no les tiene en la consideración que creen se merecen".

Asaja-A ha demandado una política laboral específica para el sector agrario, sobre todo para la situación de los trabajadores eventuales, que adecue la normativa de prevención de riesgos laborales a la realidad y peculiaridades del sector agrario. Y, por último, en materia fiscal ha pedido la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones.

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