6 de junio de 2020
 
Publicado 01/04/2020 17:20:58 +02:00CET

Casi el 90% de las madres menores de 40 años se ocupan de tareas escolares de sus hijos, 32 puntos más que los padres

Gráfico con la dedicación laboral de hombres y mujeres según su actividad.
Gráfico con la dedicación laboral de hombres y mujeres según su actividad. - IECA

SEVILLA, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

El 89,7% de las madres de 30 a 39 años afirman que son ellas quienes se ocupan principalmente de las tareas escolares frente a un 57,9% de los padres que afirman hacerlo, así como que el 60,7% de hombres asalariados a tiempo completo señala que son sus parejas quienes siempre o habitualmente gestionan y planifican las citas médicas de los hijos. Son algunas de las conclusiones de la Encuesta Social 2019. Conciliación en el Hogar: Hábitos y Actitudes de la Población Andaluza del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), que buscaba responder a la pregunta ¿cómo se organiza la población andaluza a la hora de conciliar su vida familiar, laboral y personal?.

En el estudio, según pone de manifiesto el Instituto de Estadística de Andalucía en su página web, revela también que el 39,1% de las mujeres asalariadas a tiempo completo dedican más de 3 horas a las tareas domésticas en dias laborables frente al 18,4% de los hombres.

En los hogares andaluces todavía hay margen de mejora en términos de corresponsabilidad, el compromiso por compartir las tareas domésticas y de cuidado en la familia o el hogar. Llos datos reflejan que la mayor implicación en las tareas domésticas de los hombres no se traduce en una menor implicación de sus parejas, algo que sí ocurre entre las mujeres.

Por ejemplo, cuando los hombres dedican más de tres horas diarias a las tareas domésticas, el 79,2% de las parejas también dedican ese tiempo. Por el contrario, cuando se les pregunta a las mujeres que dedican más de tres horas, afirman que solo el 20,2% de sus parejas se implica ese tiempo y que el 36,1% hace nada o muy poco.

El estudio sostiene que el nivel de implicación de los hombres en las tareas domésticas es bastante similar entre ámbitos urbanos y rurales.

El porcentaje de mujeres rurales que siempre o habitualmente se ocupan de las tareas relacionadas con el 'ciclo de la ropa' es entre 15 y 20 puntos mayor que entre las mujeres de ámbitos urbanos.

Las tareas de autocuidado en las mujeres varían bastante según nivel de estudios. El porcentaje de mujeres con estudios obligatorios o inferiores que nunca o casi nunca realiza actividades de cuidado corporal y estético es del 18,7%, mientras que entre las mujeres universitarias desciende al 9,5%.

Aspectos como los ingresos o el estatus adquirido por el nivel de estudios y/o la ocupación configuran la situación de partida de las personas en el momento de negociar los tiempos de trabajo, vida familiar y vida personal en el seno de los hogares.

Según la Encuesta Social del IECA; los hombres siguen siendo los que más ingresos aportan en sus hogares. El 42,9% de las mujeres de 30 a 60 años afirma que ellas aportan los mismos o más ingresos que sus parejas en sus hogares Entre los hombres este porcentaje aumenta hasta el 79,3%.

El peso de los trabajos científicos e intelectuales en las mujeres es mayor que en los hombres. Casi una de cuatro mujeres de 30 a 60 años en Andalucía tiene un puesto de este tipo, sin embargo, también tienen mayor peso en profesiones que requieren menor cualificación, como las ocupaciones elementales o en sectores más sujetos a la temporalidad (restauración o servicios personales).

Incluso en aquellas ocupaciones donde las mujeres tienen mayor presencia, éstas dedican menos horas que los hombres. El porcentaje de hombres que dedican más de 40 horas, tanto en las profesiones en las que se necesita mayor cualificación como en las que menos, es superior al de las mujeres.

CONCILIACIÓN Y TRAYECTORIA PROFESIONAL

Los datos muestran que las formas de adaptar cuidados y trabajo entre las mujeres y los hombres son distintas. Más del 20% de las mujeres han reducido el número de horas de trabajo en algún momento de su trayectoria profesional para cuidar de hijos o personas dependientes. También es significativo el porcentaje de mujeres que han dejado o perdido su trabajo para cuidar (10%).

En el caso de los hombres las estrategias van en otra dirección, principalmente realizar cambios para aumentar ingresos, aunque les gustase menos el trabajo. En cuanto a estrategias compartidas, el cambio de horarios para poder conciliar es una estrategia con un impacto similar en ambos sexos.

La encuesta también indaga sobre los posibles efectos del cuidado de los hijos o de otras personas de la familia durante la trayectoria profesional. En el caso de los hombres, más del 54,2% afirma que no tuvo ninguna consecuencia, diez puntos por encima de las mujeres. Los efectos concretos entre las mujeres están relacionados con la renuncia a acceder a puestos mejor remunerados (21,1%), a puestos con mejores condiciones (15,8%) o a puestos de más responsabilidad (14,5%).