Publicado 13/02/2021 11:59CET

El Cesea planifica el diseño de la red eléctrica para cubrir la demanda en situaciones excepcionales como una pandemia

Labores en el Centro de Evaluación y Seguimiento Energético de Andalucía (Cesea)
Labores en el Centro de Evaluación y Seguimiento Energético de Andalucía (Cesea) - GARCIACORDERO

SEVILLA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

Supervisar el funcionamiento de una red de distribución de electricidad que
cuenta con más de 60.000 kilómetros de líneas de alta y media tensión, 450
subestaciones y 55.000 transformadores --propiedad de 71 empresas distribuidoras que dan suministro a los consumidores andaluces--, es la misión que tiene encomendada el Centro de Evaluación y Seguimiento Energético de Andalucía (Cesea).

Se trata de un organismo que controla cuándo se produce un apagón, el tiempo que la empresa suministradora de electricidad tarda en solventarlo, cómo evoluciona la demanda o cuándo se registra un aumento inusual de consumo, como el ocurrido el
pasado 12 de enero, cuando la temperatura media en Andalucía "no llegó a los
seis grados por el temporal Filomena y hubo un consumo simultáneo de la climatización", detalla la Junta en un comunicado.

De este modo, con el objetivo de garantizar un suministro "óptimo y adecuado", desde Cesea se evalúa más de un millón de datos de la red de distribución eléctrica para controlar la calidad del suministro que nos ofrecen las compañías gracias a una potente herramienta informática denominada Sinea (Sistema de Información Energético de Andalucía).

Asimismo, si se produce un corte de luz importante --cuando afecta a más de 1.000 suministros durante más de 30 minutos--, determina las causas que lo han
provocado, llevando a cabo un seguimiento de su estado de reposición o
resolución. A posteriori, también elabora un detallado informe indicando las
medidas que las distribuidoras deben poner en marcha para evitar que vuelva a
repetirse.

El Cesea, gestionado por la Agencia Andaluza de la Energía, opera a pleno rendimiento los 365 días del año, planifica el diseño de la red para cubrir la demanda en situaciones como la provocada por la pandemia de Covid-19, de modo que pone en valor la necesidad de que un servicio esencial "cuente con parámetros constantes de calidad adecuados para abastecer a hospitales, centros asistenciales, enfermos medicalizados en su propio hogar y a miles de personas haciendo vida y teletrabajo en sus domicilios las 24 horas".

Por ello, además del control exhaustivo y del seguimiento en tiempo real del
suministro de electricidad que llega a todos los lugares de Andalucía, Cesea
también detecta los posibles puntos de riesgo, a través del registro de los cortes
eléctricos que se han producido. A partir de los datos de la aplicación Sinea,
también realiza simulaciones de red y analiza la calidad del suministro en la
comunidad.

La finalidad es identificar las instalaciones donde se producen interrupciones de manera repetida, las que tienen cargas elevadas y necesitan ser reforzadas o los municipios con carencias en el suministro. Para ello, se examinan todos los días del año las líneas de alta y media tensión y los transformadores. Con toda esa información, Cesea propone las actuaciones necesarias para garantizar y mejorar la calidad del suministro en Andalucía. Actuaciones que se asegura que quedan incluidas en los planes de inversión en infraestructuras de las 71 empresas distribuidoras que desarrollan su actividad en la región y que superan los 300 millones de euros anuales cada año, si bien una destaca sobre el resto.

En este sentido, E-distribución Redes Digitales, antigua Endesa, atiende al 94 por ciento de los clientes y el 96 por ciento del consumo. La Agencia Andaluza de la Energía los analiza uno a uno para cerciorarse de que las inversiones que van a realizar las compañías se destinan a solucionar los problemas detectados durante el seguimiento de la red de distribución, así como a paliar las necesidades trasladadas desde las distintas delegaciones territoriales.

Todas estas necesidades se transmiten a las empresas distribuidoras
para que incorporen soluciones en sus planes de inversión, y cuyo cumplimiento
revisa también el Centro.

PLANES DE EMERGENCIA

A petición de la Junta de Andalucía, ante la previsión de cambios meteorológicos
sustanciales, las empresas distribuidoras diseñan lo que se conoce como "planes de garantía del suministro" o "plan operativo de emergencias", en los que deben prever el menor impacto posible en el caso de que se produzcan incidentes en el suministro
eléctrico. La Agencia Andaluza de la Energía vigila para que las empresas distribuidoras revisen las infraestructuras más críticas y comprueba que los planes incorporan los medios necesarios para garantizar una correcta actuación en caso de
incidencias: retenes de personal suficientes, disponibilidad de repuestos, grupos
electrógenos en cantidades adecuadas para poder ser instalados en caso de
necesidad...

Además, establece plazos de respuesta ante incidencias. Cuando finalizan estos planes de invierno y de verano, Cesea también realiza un análisis para verificar si se ha garantizado un suministro de calidad a los andaluces durante su periodo de vigencia.

CESEA Y FILOMENA

La utilidad que tienen estos planes de emergencia se puede comprobar, por
ejemplo, durante el paso de la borrasca Filomena, el pasado mes de enero, y la ola de frío posterior. Desde Cesea se mantuvo un detallado seguimiento analizando las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología de España (Aemet) y los avisos meteorológicos para todas las provincias andaluzas.

Al estar en vigor el plan operativo de emergencias de invierno, E-distribución
debía enviar a Cesea cada día, a primera hora de la mañana, la previsión de
temperaturas y de la demanda de energía, informando de si se producían fases
de prealerta, alerta o emergencia ante las que fuera necesario actuar. En nuestra comunidad autónoma tan solo se registró un incidente importante con afectación a más de 10.000 clientes; concretamente, el día 8 en la provincia de Cádiz.

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