Publicado 25/05/2020 14:21:07 +02:00CET

COAG advierte de una plaga de prays que ya ha afectado entre el 20 y 50% de la flor del olivo en Jaén

Olivo atacado por prays
Olivo atacado por prays - COAG

JAÉN, 25 May. (EUROPA PRESS) -

Los técnicos de COAG Jaén han detectado "una cantidad nunca vista antes de prays", una plaga del olivar que podría haber afectado a entre el 20 por ciento y el 50 por ciento de la flor del olivo y ocasionar pérdidas en la próxima cosecha.

Según ha informado la organización agraria en un comunicado, el 'Prays oleae' es un insecto que afecta al olivo prácticamente durante todo su ciclo vegetativo y causa numerosas pérdidas si no se le realiza un control adecuado.

Tiene tres generaciones, la primera, que daña a las hojas y yemas, desde octubre hasta abril. La segunda generación vive en las flores, entre mayo y junio, devorando las partes sexuales de la flor. Precisamente en esta generación cuando hay entre un 20 y un 40 por ciento de flores abiertas es el momento óptimo para realizar un tratamiento contra la misma.

La tercera generación es la que ataca directamente al fruto recién cuajado. Los huevos son puestos en el cáliz del fruto, y la larva cuando aviva se introduce inmediatamente en el fruto, lo que provoca una caída de la aceituna, una primera en junio, que puede ser incluso beneficiosa para el árbol cuando hay mucha aceituna, y otras en septiembre, la más perjudicial y que afecta a la cosecha.

El problema es que este año, debido a la climatología no ha habido un momento óptimo para aplicar tratamientos contra el prays, porque cuando estaba la floración entre un 20 y un 40 por ciento hubo lluvias y después se produjo una explosión floral del árbol.

De forma que en los lugares donde se aplicó el tratamiento la pérdida de flor podría estimarse entre el 20 y el 30 por ciento, y en los lugares donde no se aplicó de un 50 por ciento.

En las inspecciones en el campo se ha detectado, según COAG, "una gran cantidad de prays adultos", que si no se les realiza un tratamiento pueden ocasionar una pérdida de cosecha provocando la caída de aceituna en el mes de septiembre.

Las temperaturas no favorecen su eliminación de forma natural, ya que son altas, pero sin llegar a superar en los próximos días los 35 grados, lo que haría que los huevos se secasen. Por ello, desde COAG, se aconseja a los olivareros de la provincia que consulten con los técnicos para que asesoren sobre el tratamiento más adecuado a aplicar.

Para leer más