El consumo de cemento en Andalucía crece un 4% en mayo, hasta las 260.879 toneladas

Publicado 18/07/2019 13:57:51CET
Un trabajador de la factoría de Cosmos en Córdoba transporta sacos de cemento, en una imagen de archivo.
Un trabajador de la factoría de Cosmos en Córdoba transporta sacos de cemento, en una imagen de archivo.EUROPA PRESS - Archivo

SEVILLA, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

El consumo de cemento en Andalucía ha crecido un 4% en mayo, situándose en 260.879 toneladas, 9.930 toneladas más que en el mismo mes del pasado año, pero se observa una ralentización en el crecimiento, ya que en los cinco primeros meses del año el ritmo era del 12,9%, hasta las 1.154.967 toneladas.

Según ha informado Agrupación de Fabricantes de Cemento de Andalucía en un comunicado, de junio de 2018 a mayo de 2019 el consumo se ha incrementado un 10,4%, hasta las 2.702.884 toneladas, lo que supone 254.187 toneladas más que en el mismo periodo del año anterior.

Este crecimiento es fruto de la evolución positiva de la vivienda, que en los últimos doce meses que ha crecido un 55,5%, alcanzando una cifra superior a las 23.000 viviendas visadas. En cuanto a la obra civil no se detectan señales de reactivación.

EXPORTACIONES

En relación al mercado exterior, las exportaciones encadenan ya dos años en números rojos. En el acumulado del año (enero 2019 - mayo 2019) han caído un 31,8%, si se compara los datos con los de 2018 para el mismo periodo, pasando de 728.851 toneladas en 2018 a 496.826 toneladas en 2019.

La caída entre junio del pasado año y mayo de este año es del 17,9% alcanzando una cifra de 1.647.324 toneladas; y en lo referente al mes de mayo de 2019, caen un 58,2% si se compara el dato con el de mayo de 2018, con un total de 70.407 toneladas exportadas.

Esta reducción en el volumen de exportaciones es motivo de preocupación para la industria del cemento, ya que se debe a la pérdida de competitividad que está sufriendo en los mercados internacionales motivada principalmente por el ascenso de los precios de los derechos de emisión de dióxido de carbono y al aumento de los costes eléctricos, uno de los más elevados de Europa, que llegan a superar en un 30% al de algunos países del entorno de España.