Córdoba.- El Hospital Reina Sofía trata a cerca de 150 pacientes por exceso de sudoración en los últimos tres años

Actualizado 14/08/2008 19:36:29 CET

CÓRDOBA, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El servicio de Dermatología del Hospital Universitario Reina Sofía ha administrado tratamientos en los últimos tres años a cerca de 150 pacientes con hiperhidrosis para controlar temporalmente el exceso de sudoración y mejorar su calidad de vida.

Según informó la Junta en un comunicado, en los casos en que la secreción abundante se localiza en la planta de los pies, la palma de las manos y las axilas, el tratamiento más efectivo consiste en la aplicación de toxina botulínica, que paraliza la sudoración patológica sin recurrir a la cirugía. Este tratamiento se administra por medio de inyecciones locales y bajo anestesia y/o sedación, salvo en las axilas, donde no es necesaria. Tras su aplicación, los síntomas remiten en una semana y se mantienen de cuatro a seis meses.

Con frecuencia, las personas con hiperhidrosis palmar y axilar prueban otras técnicas antes de decidirse por la aplicación de toxina botulínica, tales como la aplicación tópica de sustancias que actúan contra el sudor (sales minerales) o el bloqueo de la sudoración mediante iones --iontoforesis--.

CIRUGÍA

Cuando ninguno de estos tratamientos resulta adecuado, se puede intervenir quirúrgicamente al paciente para eliminar el ganglio nervioso que provoca la secreción sudoral, impidiendo que se transmita la señal correspondiente para el aumento de la producción de sudor. Este tipo de cirugía, que ofrece resultados definitivos, puede conllevar hiperhidrosis compensatoria; es decir, que se soluciona el problema de la sudoración en la zona afectada pero se intensifica en otra.

Para las situaciones de hiperhidrosis en el rostro, los especialistas del complejo sanitario cordobés aplican un novedoso tratamiento que ya han recibido alrededor de 50 pacientes con un éxito de resultados que se aproxima al 70 por ciento y que consiste en la aplicación del principio activo de glicopirrolato. La concentración de esta sustancia puede oscilar entre el 0,5 y el dos por ciento y al inicio se aplica dos veces al día, reduciéndose las sesiones paulatinamente.