Directores de instituto hacen llamamiento a la Junta por la situación "complicada" que puede darse respecto a Religión

Publicado 24/09/2018 16:48:35CET

SEVILLA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Directores de Instituto de Andalucía (Adian) ha incidido en la situación "más complicada" que puede darse respecto al profesorado de Religión que comparte varios centros y localidades, algo que habría desembocado en "graves dificultades" para los centros de Secundaria por la carga de trabajo sobreañadida y el consiguiente "malestar".

El presidente de Adian, Gabriel Ureña, ha afirmado en este sentido a Europa Press que no se pretende indicar, tal y como podía desprenderse de declaraciones previas, que estos docentes lleguen tarde, que salgan antes o que no estén integrados en los Claustros, recordando que en cursos anteriores el profesorado de Religión "ha cumplido con normalidad sus derechos y deberes" y que el colectivo de directores no ha intentado ser "lesivo" con estos profesores.

Ureña sí apunta a una cuestión "preventiva" ante lo observado este curso en el sentido de hacer un llamamiento a la administración educativa de adelantar la designación del profesorado y crear unas condiciones "óptimas" de integración en sus respectivos centros.

Y es que para la dirección de los centros de Secundaria, agrega Adian, este curso ha sido "compleja" la elaboración de horarios, notificándose tardíamente las adjudicaciones, y en muchos institutos ha sido complicado cerrar horarios en la semana anterior al 17 de septiembre, en que empezaban las clases.

La asociación destacaba al respecto que no se cumplen los plazos de asignación de profesorado de esta materia, abundando en que una vez que se ha iniciado el curso académico y se han confeccionado y aprobado en Claustro los horarios del profesorado y de las unidades-grupos de alumnos se asignan docentes de Religión y luego se vuelve a cambiar el número y nombres de los profesores.

Las Delegaciones Territoriales de Educación tienen "desigual atención" a este problema y "no son muy receptivas al análisis y solución del problema", según Ureña, que advierte de que "esta situación tan grave incide muy negativamente en la calidad educativa y en el servicio que deben prestar los institutos".