La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, visita la Escuela de Verano del Distrito Norte. - AYUNTAMIENTO DE GRANADA
GRANADA 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
El programa de la Escuela de Verano del Distrito Norte está permitiendo atender a 265 menores y adolescentes de entre 6 y 17 años mediante una amplia oferta de actividades educativas, culturales, deportivas y de ocio saludable.
El programa está gestionado por la Obra Social Padre Manjón desde 2013 y cuenta con financiación conjunta del Ayuntamiento de Granada (58.000 euros) y de la Junta de Andalucía (94.102 euros); además del esfuerzo organizativo y económico asumido por la Obra Social Padre Manjón.
El programa está dirigido prioritariamente a menores derivados por los Servicios Sociales Comunitarios, los Equipos de Tratamiento Familiar y las entidades sociales que desarrollan su labor en el Distrito Norte, atendiendo especialmente a familias con dificultades económicas, situaciones de vulnerabilidad, absentismo escolar o necesidades de conciliación.
Durante los meses de julio y agosto, la Escuela de Verano permanece abierta de lunes a viernes entre las 8,00 y las 14,30 horas, incorporando un servicio de aula matinal desde primera hora de la mañana para facilitar la organización laboral de madres y padres.
A ello se suma el servicio de comedor escolar, con menús adaptados a las necesidades de cada menor, así como un seguimiento permanente de las familias mediante reuniones informativas, atención individualizada y coordinación diaria con los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento.
La programación diaria combina talleres de creatividad, educación emocional, hábitos saludables, igualdad, convivencia y resolución pacífica de conflictos con actividades deportivas, excursiones, visitas culturales, piscina, teatro, juegos cooperativos y salidas a distintos espacios naturales y patrimoniales de Granada.
Las actividades se desarrollan en los colegios públicos Juan Ramón Jiménez y Parque Nueva Granada, utilizando además instalaciones municipales como la piscina de Almanjáyar y otros recursos educativos y deportivos de la ciudad.
Durante su visita al CEIP Juan Ramón Jiménez, la alcaldesa, Marifrán Carazo, ha puesto en valor esta iniciativa que supera ya las dos décadas de trayectoria y que constituye "una de las políticas sociales más consolidadas y transformadoras que se desarrollan en nuestra ciudad durante el verano".
A su juicio, es "más que un recurso de ocio estival" sino un espacio donde garantizar la igualdad de oportunidades, fomentar la inclusión, prevenir situaciones de vulnerabilidad, ha expuesto.
Durante su intervención, la delegada de Inclusión Territorial, Juventud, Familia e Igualdad de la Junta en Granada, Matilde Ortiz, ha destacado que este proyecto "es un magnífico ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones y el tejido social permite construir respuestas eficaces para quienes más las necesitan".
"Desde la Junta de Andalucía seguimos apostando por iniciativas que favorecen la inclusión social, la protección de la infancia y el apoyo a las familias, ha agregado.
La Escuela de Verano atiende actualmente a 16 menores con diferentes tipos de diversidad funcional, entre ellos niños y niñas con trastorno del espectro autista, TDAH, síndrome de Down, dificultades de movilidad, trastornos de conducta y retraso madurativo.
Esta realidad ha llevado a la organización a reducir las ratios de atención educativa para garantizar una intervención más personalizada y adaptada a las necesidades de cada participante, reforzando el carácter inclusivo que define al programa desde sus inicios.
En este sentido, Carazo ha subrayado que "la inclusión no consiste únicamente en facilitar el acceso, sino en ofrecer a cada menor los apoyos que necesita para participar plenamente".
Matilde Ortiz, ha querido reconocer el trabajo que desarrolla el equipo humano del programa, integrado por 16 profesionales especializados en educación social, trabajo social, psicología, pedagogía, integración social y magisterio.
"El compromiso y la profesionalidad de los educadores son una de las grandes fortalezas de esta Escuela de Verano. Su labor diaria permite acompañar a cada menor desde la cercanía, detectar necesidades y convertir cada actividad en una experiencia educativa que deja huella", ha señalado.