Actualizado 27/06/2018 13:39 CET

Fiscalía mantiene su petición de 23 años de cárcel para los dos acusados por la muerte de Magalhaes

Los dos acusados durante el juicio
EUROPA PRESS

JAÉN, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio Fiscal ha mantenido su petición de 23 años de años para los dos acusados de la muerte de Alberto Magalhaes, de 31 años, ocurrida en mayo de 2017 cuando recibió un disparo de escopeta en la cabeza en la puerta de su domicilio, en Jaén capital.

El Ministerio Fiscal considera que M.A.O.M., como autor confeso del disparo, es culpable de un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas por lo que reclama un total de 23 años de cárcel. La misma pena la pide para el otro acusado, R.B.M. como cooperador necesario ya que fue la persona que llevó en el coche a M.A.O.M. a esperar a la víctima en la puerta de su casa y facilitó la huida del lugar una vez producido el desenlace.

Durante el juicio con jurado que se viene celebrando en la Audiencia de Jaén desde este lunes, la acusación particular ha optado por sumarse a la petición de penas del Ministerio Fiscal. La defensa de M.A.O.M. ha pedido que la condena sea por un delito por imprudencia con los atenuantes de drogadicción y arrebato y obcecación. Para R.B.M. su defensa ha pedido ante el jurado su libre absolución por entender que el llevó al otro acusado a hablar con la víctima, pero no pensando que podía acabar con su muerte.

Este miércoles también ha sido el turno para los peritos que han declarado entre otras cuestiones que el disparo fue mortal de necesidad y que se realizó a una distancia del entorno de un metro. También desde el Centro Provincial de Drogodependencias, su responsable, ha indicado que M.A.O.M. es una persona que desde 2015 venía acudiendo a terapias para afrontar su adicción a la cocaína.

Una vez que las partes han realizado sus informes será el presidente del tribunal el que elabore el objeto del veredicto, un cuestionario que determinará la culpabilidad o inocencia de los acusados según se pronuncie el jurado compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres.

Los hechos que se juzgan se remontan a la noche del 24 de mayo de 2017 cuando M.A.O.M. llamó a su cuñado, R.B.M., para preguntarle por su mujer e hijos ya que estos no se encontraban en casa.

Según el fiscal, lo hizo "movido por los rumores de que su mujer le era infiel" con un antiguo novio, acudió a la casa de su cuñado donde éste le confirmó que su mujer se encontraba con su amante por lo que "ambos acusados salieron en su busca".

Sobre las 5,45 horas se apostaron junto a la casa de Alberto Magalhaes, situada en la calle Tiro Nacional, en Jaén capital. Una media hora es lo que estuvieron esperando hasta que al final vieron como su objetivo llegaba a la casa. En fiscal sostiene que "en cuestión de segundos y sin cruzar palabra, de forma sorpresiva y por la espalda, el acusado M.A.O.M. abordó con la escopeta recortada a Alberto disparándole a una distancia de un metro y medio aproximadamente en la cabeza para asegurar su objetivo".

M.A.O.M. sostiene que él no llevaba el arma, que se la arrebató a la víctima durante la discusión y que disparó sin "ser consciente de estaba cargada" cuando Alberto Magalhaes se disponía a entrar a la casa para coger otra arma.

El otro acusado, R.B.M. declaró también ante el jurado que la víctima era amigo suyo "de toda la vida" y que lo único que hizo esa noche en la que su cuñado estaba "muy endrogado" fue alejarlo de la casa donde estaba su mujer, su hermana y los niños, y acompañarlo para evitar que se pelearan.

Ha asegurado que se quedó dentro del coche cuando fueron a esperar que la víctima llegara a la casa y ha apoyado la versión del autor confeso del crimen al señalar que M.A.O.M. se bajó del coche con un bate en la mano, pero no con una escopeta recortada. Lo siguiente que oyó fue un disparo y seguidamente llegar M.A.O.M. con un escopeta en la mano y diciendo que había disparado a Alberto tras arrebatarle la escopeta.

Los dos acusados se dieron a la fuga mientras su víctima yacía en el suelo. Fue su mujer la que salió a la puerta tras escuchar el disparo. Aunque todavía respiraba, nada se pudo hacer por su vida ya que sufrió "un fallo multiorgánico que le ocasionó la muerte de inmediato", tal y como han confirmado los forenses.

Además, en concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal les reclama 90.000 euros para cada uno de los dos hijos de la víctima y otros 60.000 euros para la viuda.