Publicado 13/07/2021 10:08CET

Un grupo de la Universidad de Córdoba logra alargar los ciclos de vida de los productos empleando residuos agrícolas

Nanocelulosa mejorando la interacción fibra-fibra durante el proceso de reciclaje del cartón.
Nanocelulosa mejorando la interacción fibra-fibra durante el proceso de reciclaje del cartón. - UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA

CÓRDOBA, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El equipo de investigación que dirige el profesor Alejandro Rodríguez, catedrático de Ingeniería Química en la Universidad de Córdoba (UCO), ha desarrollado dos proyectos de investigación centrados en analizar los residuos de naturaleza lignocelulósica como la poda del naranjo y los residuos hortícolas del tomate, pimiento y berenjena y su aplicación en el proceso de reciclaje del papel y cartón, alargando los ciclos de vida de los productos.

Según informa la UCO en una nota, esta línea de trabajo, incluida en la biorrefinería y valorización de materiales lignocelulósicos que dirige, ha facilitado la obtención de (ligno) nanofibras de celulosa útiles para la fabricación de envases.

Concretamente, estas (ligno) nanofibras de celulosa (LCNF), obtenidas mediante un proceso respetuoso con el medio ambiente, sostenible energéticamente, sencillo y con bajo consumo de reactivos químicos, han demostrado funcionar como "agente con mayor efecto reforzante" durante el proceso de reciclado del papel.

Durante el reciclado del papel "se pierde calidad con cada ciclo, de manera que hay que recuperarla, bien mediante la adición de químicos (como el almidón), con procesos de refinado mecánico (consumo de energía) o con adición de fibra virgen, ha puntualizado el investigador de la UCO".

El estudio demostró que la adición de estas (ligno) nanofibras durante el proceso de reciclaje del papel y cartón puede ser "una alternativa viable a los métodos comentados anteriormente".

El fin último que persiguen estas investigaciones es "valorizar los residuos generados por el sector agrícola para alcanzar un desarrollo sostenible adecuado", ha explicado Rodríguez, quien ha añadido que "es necesario restituir las propiedades físicas de esas fibras que se van deteriorando con cada uso y proceso de reciclado".

Todo ello les ha llevado a obtener una aplicación interesante a nivel industrial ya que han podido aumentar el número de reciclajes en el papel, permitiendo así un mayor aprovechamiento de estos residuos. "Es importante desde el punto de vista de introducir nuevos procesos que empleen residuos agrícolas", ya que la finalidad es que esta actividad primaria evolucione hacia una bioeconomía circular.

"Además, queremos aprovecharlo mediante procesos ambientalmente favorables y sencillos, que permitan su implantación a través de pymes quizás en entornos rurales, para ofrecer alternativas a la despoblación", ha finalizado Rodríguez.