Publicado 17/06/2020 19:54:09 +02:00CET

Una iniciativa de Compromís desvela que Belalcázar (Córdoba) mantiene una calle dedicada a un capitán republicano

CÓRDOBA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

La iniciativa de Compromís en el Senado, visible en la web 'senat.compromis.net', que ha buscado dar a conocer los municipios de España que aún mantienen en su callejero nombres que incumplen la Ley de Memoria Histórica, para que se cambiaran, ha desvelado que en Belalcázar (Córdoba) se mantiene una calle dedicada a un combatiente republicano que, durante la Guerra Civil, llegó a alcanzar el grado de capitán.

Precisamente, según recoge el expediente, consultado por Europa Press e incluido en la documentación acumulada en el desarrollo de la mencionada iniciativa, el nombre de la calle, que desemboca en la Plaza de San Pedro de dicho municipio de la comarca de Los Pedroches, es el de Calle del Capitán Cortés, en honor a Antonio Demetrio Cortés Medina.

Nacido en Belalcázar en 1915 y ejerció como maestro de escuela en su propio pueblo, hasta que, al inicio de la Guerra Civil, se hizo notar al impedir, pistola en mano, que se hiciera daño a las monjas de su pueblo, incorporándose en 1937 al Ejército republicano y convirtiéndose en uno de los defensores de Madrid ante las tropas franquistas, lo que hizo de forma destacada, siendo ascendido, primero a teniente y después a capitán, hasta que la ciudad fue tomada, siendo entonces encarcelado.

Sin embargo, fue liberado tras dos años, en 1941, y volvió a Belalcázar, donde se casó, abrió una escuela privada y volvió a ejercer de maestro, siendo desde entonces conocido como 'capitán Cortés', hasta que fue nuevamente encarcelado en 1945, en este caso acusado de colaborar con los maquis que actuaban en la zona.

Este nuevo periodo en prisión, con fugas y nuevos encarcelamientos incluidos, se mantuvo hasta 1986, no ya por el motivo original de apoyar a los combatientes antifranquistas, sino porque, a partir de los años 60, se le diagnostica esquizofrenia y pasará los últimos años de prisión en el Psiquiátrico Penal de Alcolea, en Córdoba.

Pudo salir de dicho penal psiquiátrico en diciembre de 1986, al hacerse cargo de él sus hijos, que vivían en Madrid, donde murió a causa de un cáncer de pulmón, finalizando así la historia del Capitán Cortés, en cuyo pueblo, según ha informado el Ayuntamiento de Belalcázar al Senado y consta en el expediente, aún se mantiene una calle en su honor, que se le dedicó cuando aún vivía, pues se hizo con anterioridad a la década de los 80 del pasado siglo.