Publicado 14/12/2021 13:18CET

Investigadores de Córdoba participan el primer mapa de riesgo de exposición al virus Crimea-Congo en ciervos

Un investigador extrae una muestra de sangre de un ciervo.
Un investigador extrae una muestra de sangre de un ciervo. - UCO

CÓRDOBA, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de diversos países incluidos de la Universidad de Córdoba (UCO) han participado en el desarrollo del primer mapa de riesgo de exposición al virus Crimea-Congo en ciervos en las poblaciones existentes en España, en función a un modelo basado en determinantes climáticos y en el estudio de anticuerpos en las poblaciones de ciervo.

Ello, según ha informado la UCO en una nota, es lo que permite "mapear en todo el territorio español la circulación del virus que provoca la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC), lo que podría ayudar a establecer programas de prevención", ya que la enfermedad se transmite también a humanos.

El referido virus "es transmitido por garrapatas y está considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las enfermedades emergentes infecciosas más importantes. Aunque no todas las personas infectadas manifiestan síntomas, el patógeno posee una alta letalidad entre quienes desarrollan la enfermedad". Así, desde que en 2016 se diagnosticara en España el primer caso en humanos, han sido reportados una decena de ellos, de los cuales tres provocaron la muerte.

A pesar de que el virus ha sido detectado en varias zonas de la Península, hasta la fecha no se disponía de información completa acerca de la circulación del patógeno en el país. Ahora, el trabajo de investigación en el que ha participado la UCO, junto con diferentes grupos nacionales e internacionales, "ha desarrollado por primera vez y a nivel nacional un mapa de riesgo de exposición del virus, lo que podría ayudar a las autoridades sanitarias a establecer medidas de prevención en aquellas zonas donde es mayor la probabilidad de circulación del virus".

Se trata, según ha afirmado el catedrático de Sanidad Animal de la UCO y uno de los investigadores del Grupo Gisaz (http://gisaz.org/) que ha participado en el estudio, Ignacio García-Bocanegra, del "primer trabajo a nivel nacional que establece un mapa de riesgo de este tipo".

Para ello, el equipo de investigación ha analizado la presencia de anticuerpos del virus en más de 1.500 ciervos de 82 poblaciones distribuidas a lo largo de todo el territorio español. No en vano, estos ungulados silvestres son indicadores adecuados para determinar la circulación del virus en el medio natural.

Es una especie ampliamente distribuida en España y unos de los principales hospedadores de la garrapata que transmite la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Al infectarse, estos rumiantes no manifiestan síntomas pero sí producen anticuerpos que, al ser analizados, ofrecen información muy valiosa sobre la circulación del microorganismo.

Según los resultados del estudio, "50 de las 82 poblaciones del ciervo analizadas tenían anticuerpos y, en algunas de ellas, más de la mitad de los cérvidos habían estado en contacto con el patógeno", según ha explicado García-Bocanegra.

Todos estos datos han sido la base sobre la que se ha construido un modelo epidemiológico predictivo que evalúa el riesgo de infección por zonas teniendo en cuenta determinantes ecológicos relacionados con los hospedadores (presencia y abundancia de rumiantes domésticos y silvestres), con los vectores (presencia y distribución de garrapatas) y factores ambientales(temperatura, precipitación, altitud o humedad, entre otros).

PUNTOS CALIENTES

El estudio ha permitido establecerlas zonas de mayor riesgo de exposición al virus, identificando los puntos calientes que precisamente coinciden con los lugares en los que se han producido la mayor parte de las picaduras de garrapatas que han provocado casos de enfermedad en humanos.

Algunas zonas rurales de las provincias de Cádiz, Salamanca, Cáceres y Badajoz y ciertos lugares de Galicia y Cataluña son las principales localizaciones en la se da un mayor riesgo de exposición, lugares en los que las autoridades sanitarias podrán centrar el foco de ahora en adelante para prevenir y controlar un virus que no dispone de vacuna en la actualidad.

Además de la UCUO, el trabajo de investigación ha contado con la participación del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, la Universidad de Oporto (Portugal), el Friedrich-Loeffler-Institut de Alemania y el Programa de Vigilancia Epidemiológico de la Fauna Silvestres de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía.

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