Publicado 15/11/2022 11:22

Investigadores de la Universidad de Córdoba profundizan en la regulación genética de la maduración de la fresa

Personal investigador del grupo BIO278 'Biotecnología y farmacognosia vegetal'.
Personal investigador del grupo BIO278 'Biotecnología y farmacognosia vegetal'. - UCO

CÓRDOBA, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba (UCO) ha profundizado en el conocimiento sobre el control del proceso de maduración de las fresas, aportando de esta forma nuevas herramientas biotecnológicas que permitirán ayudar a la industria productora española.

Ello es importante ya que, según ha informado la UCO en una nota, España lidera el sector de la fresa en la Unión Europea (UE), siendo la provincia de Huelva la más importante en la producción de este fruto rojo, ya que en torno al 95 por ciento de la producción nacional proviene de allí.

Sin embargo, según ha explicado el investigador del del grupo BIO278 'Biotecnología y farmacognosia vegetal' de la UCO Francisco Javier Molina Hidalgo, "entre el cinco y el 25 por ciento de la producción, dependiendo de la variedad, se pierde a causa del reblandecimiento que sufre el fruto a lo largo de su maduración, a la infección por diferentes patógenos, así como por otros factores que afectan a su calidad".

Debido a ello, "la fresa es un cultivo especialmente interesante para la aplicación y para el desarrollo de biotecnología vegetal", y por ello este grupo de investigación, dirigido por Juan Muñoz Blanco, ha desarrollado dos estudios en los que han conseguido avanzar y profundizar en el conocimiento del control molecular del proceso de maduración de la fresa.

Ello es fundamental, dado que el estado de maduración de las frutas es clave para determinar su nivel de calidad e influir en la preferencia, tanto de las personas consumidoras, como de los insectos encargados de dispersar las semillas y favorecer el posterior crecimiento de futuras plantas.

En concreto, el grupo BIO278 ha estudiado cómo la metilación del ADN, que es un mecanismo que regula la expresión génica, interviene en el proceso de maduración de la fresa. Para comprobarlo, el equipo investigador inyectó en las fresas un compuesto químico denominado 5-azacitidina, cuya función es, precisamente, eliminar las marcas de metilación del ADN.

Esto ha permitido comparar muestras tratadas, que han perdido la metilación, con muestras no tratadas, que las mantenían. Así han comprobado que la falta de metilación detiene la maduración de las fresas, ya que las zonas del fruto tratadas con5-azacitidina permanecían blancas, mientras que el resto, no tratado, maduraba con normalidad.

Los estudios posteriores mostraron que el tratamiento con 5-azacitidina alteró el equilibrio hormonal que gobierna la maduración del fruto y la expresión de genes involucrados en la biosíntesis y degradación de dichas hormonas.

Además, han descrito la función del gen FanCXE1 (carboxilesterasa), que juega un papel importante en la producción de los compuestos volátiles de la fresa. Estos compuestos surgen durante el proceso de maduración y constituyen los aromas de la fruta. Por tanto, influyen en gran medida en la calidad de la misma.

Según la investigación, la carboxilesterasa, que aparece exclusivamente en el fruto maduro, se encarga de liberar compuestos volátiles importantes, y dado que la carboxilesterasa es fundamental en la regulación de los compuestos volátiles, los investigadores de la UCO proponen "este gen como marcador para programas de breeding, o como diana para mejora genética con técnicas más actuales", según ha señalado Molina Hidalgo.

Los dos estudios, publicados en las revistas 'BMC Plant Biology' y 'Horticulture Research', aportan nuevo conocimiento y herramientas que pueden ayudar a la industria, no solo de la fresa, sino también de otros frutos, ya que mediante técnicas de mejora genética se potenciarían las características de los alimentos más atractivas o saludables para quienes los vayan a consumir.

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