Archivo - El 'bogie' del coche número ocho del tren Iryo accidentado en Adamuz es transportado en un camión, a 23 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España). - Europa Press - Archivo
MONTORO (CÓRDOBA), 4 (EUROPA PRESS)
La sociedad Intermodalidad de Levante SA (ILSA), propietaria del tren Iryo siniestrado en Adamuz (Córdoba), con el que colisionó el Alvia tras descarrilar el primero la tarde del domingo 18 de enero, causando la muerte de 46 personas y más de 120 heridos, ha pedido a la Guardia Civil que recabe la autorización del Juzgado para poner en marcha el traslado por carretera a Pinto (Madrid) de los bogies de los cinco primeros coches afectados y que se encuentran provisionalmente precintados en la estación de Villanueva de Córdoba, todo ello para una inspección de la parte inferior.
Según expone Ilsa en un escrito a la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Benemérita en Córdoba, al que ha tenido acceso Europa Press y fechado el 27 de octubre, hasta el momento, la única opción que se había planteado para su destino definitivo había sido su traslado íntegro por vía hasta la base de mantenimiento de La Sagra (Toledo).
En este sentido, detalla que han analizado esta opción, en coordinación con la empresa encargada del mantenimiento del tren (Hitachi) y la propietaria de la base de La Sagra (Renfe). Este análisis les ha conducido a la conclusión de que "el traslado de los coches a La Sagra en las condiciones propuestas presenta inconvenientes".
En primer lugar, aseguran que "el proceso no permitiría garantizar que los ejes de los coches se mantuvieran en el estado en el que se encuentran", precisando que "sólo dos de los ejes están protegidos por patines", de modo que "el resto tendría que rodar directamente sobre la vía los más de 300 kilómetros que separan Villanueva de Córdoba de La Sagra, con el consiguiente riesgo para su integridad". Por ello, no ven "técnicamente posible efectuar el traslado en condiciones de seguridad colocando patines sobre todos los ejes".
En segundo lugar, señalan que el espacio de la base de La Sagra que Renfe ha puesto a disposición de ILSA "no cuenta con fosos ni plataformas elevadoras". En consecuencia, "una vez estacionados los coches en La Sagra, la visibilidad sobre su parte inferior sería reducida --bastante similar a la que existe en Villanueva de Córdoba--".
POR VÍA, "LARGO Y COMPLEJO"
Igualmente, desde ILSA indican que "el proceso de traslado por vía sería largo y complejo". Tendrían que autorizarse y llevarse a cabo en la estación de Villanueva de Córdoba verificaciones preliminares sobre sistemas de movimiento y frenado de los coches (Hitachi) y el estado de los patines instalados en ejes (Renfe-Mantenimiento).
Al respecto, apuntan que "teniendo en cuenta el tiempo que los coches han permanecido estacionados hasta el momento, es posible que los patines no se encuentren ya en condiciones óptimas para el traslado, por lo que tendrían que ser reemplazados". "Si fuera así, las verificaciones preliminares no podrían completarse en una sola jornada", apostillan.
Concluidas las verificaciones, Hitachi y Renfe-Mantenimiento emitirían sus respectivos informes. Con base a ellos, se definiría el programa de marcha detallado, en coordinación con Adif y con la empresa ferroviaria contratada por ILSA para llevar a cabo el desplazamiento, Captrain, al tiempo que agregan que "el programa de marcha tampoco podría ejecutarse sin la correspondiente autorización judicial, previa remisión del programa a la UOPJ".
Asimismo, afirman que "con toda probabilidad, el traslado debería efectuarse en horario nocturno y durante fines de semana, los períodos en los que la densidad de circulación en la vía es menor", a la vez que "se extendería durante varias noches, dada la necesidad de recorrer más de 300 kilómetros a las reducidas velocidades necesarias para llevar a cabo el traslado en condiciones de seguridad".
Como consecuencia de dichas limitaciones, ven "probable que el traslado no pudiera completarse en un solo fin de semana, con la consiguiente necesidad de estacionar los coches en una parada intermedia en una semana completa".
En este sentido, remarcan que "los inconvenientes expuestos determinan que el traslado de los coches a La Sagra en las condiciones que se han venido considerando hasta el momento no sea la opción más adecuada a los efectos de la investigación en curso".
UNA ALTERNATIVA
Sin embargo, desde ILSA aclaran que existe una alternativa que "permitiría superar todos los inconvenientes mencionados" y que "pasaría por separar los bogies del resto de los coches --las cajas--, trasladar los bogies a un lugar apropiado para su inspección desde todos los puntos de vista y liberar las cajas para su ulterior recuperación y reparación por parte de ILSA".
En concreto, detallan que una vez completada la inspección visual y fotográfica de los coches íntegros llevada a cabo el pasado 30 de septiembre de 2026 en la estación de Villanueva de Córdoba, así como "cualquier otra inspección de la misma naturaleza que pudiera acordar el Tribunal a instancia de otras partes interesadas", ILSA llevaría a cabo en ese mismo lugar la separación de los bogies de las cajas.
Al hilo, puntualizan que "el momento previo a la separación sería especialmente idóneo para cualquier inspección visual ulterior que pudiera acordar el Tribunal", dado que "la separación presupone una elevación de las cajas, que genera buenas condiciones de visibilidad sobre su parte inferior --equipos bajo bastidor, traversa de pivote, pivotes, etc.-- con las que no se contó en la inspección llevada a cabo el 30 de septiembre". Todo ello "sin perjuicio de la posibilidad de inspeccionar además los bogies en cualquier momento y desde todos los puntos de vista en su ubicación definitiva".
Una vez completada la separación, los bogies serían trasladados por carretera a un almacén situado en las proximidades del taller de mantenimiento de Alstom en Pinto (Madrid), o bien al propio taller, donde permanecerían precintados a disposición judicial. Ese taller cuenta con medios --fosos, plataformas elevadoras, etc.-- para la inspección de los bogies desde todos los puntos de vista.
A diferencia de lo que sucedería en la base de La Sagra, aseguran que "estos medios estarían a disposición del Tribunal y de cualquier agente que, con su autorización, quisiera examinar los bogies", a lo que agregan que "si los bogies fueran depositados en el almacén aledaño al taller, en lugar de en el propio taller, deberían trasladarse al taller para su inspección". Este traslado también se realizaría por carretera y podría completarse en un corto período de tiempo, dada la proximidad entre el almacén y el taller, situados en el mismo término municipal.
"SUPERAR INCONVENIENTES"
Al respecto, desde ILSA expresan que "el transporte de los bogies por carretera permitiría superar los inconvenientes que presentaría el transporte por vía de los coches hasta La Sagra". Así, precisan que "permitiría preservar los ejes en el mismo estado en que se encuentran en la actualidad, al no tener que rodar en absoluto por la vía".
"Sería un procedimiento mucho más rápido", de modo que "el trayecto entre la estación de Villanueva de Córdoba y el taller de mantenimiento de Alstom podría completarse en 24 horas desde la subida de los bogies al camión, con las paradas mínimas imprescindibles para garantizar el descanso del conductor o atender cualquier necesidad técnica de la que se haya tenido constancia". Además, "al no haber necesidad de aprovechar las franjas horarias de menor circulación en la vía, podría realizarse entre semana y en horario diurno.
En cuanto a las cajas, creen que "respetuosamente que --una vez completadas las inspecciones visuales y fotográficas-- no revestirían ya interés alguno para la investigación en curso". Solicitan, por tanto, que, "una vez separadas de los bogies, se liberen, de manera que ILSA pueda iniciar su revisión y valorar la procedencia de su reparación". Ello sin perjuicio de que, una vez realizada la inspección de los bogies, soliciten también su liberación.