Archivo - El cantante Pablo Alborán durante un concierto gratuito en la Puerta del Sol. Imagen de archivo. - Ricardo Rubio / Europa Press - Archivo
SEVILLA 6 Jun. (EUROPA PRESS) -
El cantautor malagueño Pablo Alborán ha adelantado que prepara "algo muy grande" para finales de año vinculado al mundo de la música. El anuncio llega en plena gira de presentación de su último trabajo, 'KM0', con la que recalará en Icónica Santalucía Sevilla Fest el próximo 12 de junio y este sábado en Fuengirola (Málaga). Un álbum que, según ha explicado el artista, ha supuesto para él "una renovación de actitud, de ilusión y de manera de trabajar" y que se ha convertido, además, en "un punto de inflexión" en su trayectoria artística.
Así lo ha señalado en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha reconocido que todavía no puede ofrecer más detalles sobre este nuevo proyecto. "Aún no lo puedo contar porque es tan importante que merece la pena presentarlo poco a poco y con calma. Me va a llevar todo el verano prepararlo", ha afirmado.
Por otro lado, el artista ha destacado que esta nueva etapa profesional está marcada por importantes cambios en su entorno de trabajo. En este sentido, ha explicado que cuenta con un equipo renovado, ha creado su propio sello discográfico y trabaja junto a su hermano, que ejerce como director artístico. "Hay un equipo con muchas ganas de crecer, aprender y colaborar con más gente, y eso también hace que yo viva esta etapa de una manera diferente", ha señalado.
Asimismo, ha reconocido que determinadas experiencias personales han influido de forma decisiva en la concepción de 'KM0'. En concreto, ha relatado que un familiar cercano tuvo que someterse el pasado año a un trasplante de médula, una situación que marcó profundamente a toda su familia. "Cuando ves que la vida te da una segunda oportunidad, algo cambia. Ya no se trata solo de distinguir lo importante de lo que no lo es, sino de desarrollar un sentimiento de gratitud y de estar presente y consciente de todo lo que haces", ha explicado.
Según ha detallado, esa filosofía constituye el eje central del álbum. "Es un homenaje a estar presente, a ser consciente de la suerte que tenemos, al agradecimiento hacia la sanidad pública de mi país, a mi público y a mi tierra. En definitiva, es un punto de inflexión", ha asegurado.
En esta línea, Alborán ha afirmado que actualmente también vive los conciertos de una manera distinta y que se siente mucho más presente sobre el escenario. Para explicarlo, ha recurrido a una reflexión atribuida a Pepa Flores: "Tener la cabeza donde se tiene el cuerpo".
"QUEREMOS TODO ENSEGUIDA, PERO LO QUE MERECE LA PENA REQUIERE TIEMPO"
A su juicio, la sociedad vive instalada en la inmediatez y en la búsqueda constante de resultados rápidos. "Queremos que todo salga bien enseguida, pero creo que todo lo que merece la pena requiere tiempo. Hay que valorar la pausa, respirar las cosas y masticarlas, porque si no, no merecen la pena", ha reflexionado.
Precisamente esa idea intenta aplicarla durante sus actuaciones. "Muchas veces, desde la primera canción ya estás pensando en la quinta y todavía vas por la segunda. Hay que detenerse, observar lo que ocurre alrededor, fijarse en el público, en las historias que se están viviendo en ese momento, en quien está pidiendo matrimonio o en el mensaje de un cartel. Estar presente en todo eso es fundamental", ha apostillado.
Al hilo de lo anterior, el artista ha explicado que estudiar interpretación le está ayudando en este proceso. Según ha señalado, las clases suponen un estímulo distinto al de la música: "no tiene nada que ver, necesitas del otro todo el rato para interpretar", mientras que la música es más introspectiva, "todo hacia dentro". En cualquier caso, ha subrayado que ambas disciplinas se complementan: "se alimentan mutuamente".
"CUANDO EMPIEZAS EN LA INDUSTRIA MUSICAL TE MANIPULAN"
Por otro lado, ha reflexionado sobre la industria musical, que ha definido como una industria en sí misma, al tiempo que ha reconocido que al principio no era plenamente consciente de ello o prefería no serlo, y que en ocasiones "te dejas llevar o te manipulan". Con el tiempo, ha asegurado haber asumido mayor control de su carrera, algo que considera una gran responsabilidad: "ya cualquier error es tuyo, no puedes echar la culpa a nadie".
En esta línea, ha reflexionado sobre la importancia de gestionar el éxito, al que considera incluso más exigente que el fracaso. "Hay que prepararse para el éxito mucho más que para el fracaso, porque siempre aparece alguien que te pregunta: '¿y ahora qué?'. Después de un concierto quieres otro, y luego otro más. Es una cadena constante", ha explicado.
Por ello, ha insistido en la necesidad de mantener la cabeza fría y ser consciente del proceso. A su juicio, la clave está en no centrarse únicamente en la cantidad, sino en el significado de lo que se hace. "Lo importante es dejar algo bueno en el camino y disfrutar de la suerte de poder dedicarte a lo que amas. Hay mucha gente que no sabe disfrutarlo, y yo también he tenido momentos en los que no lo he hecho, pero ahora ya no me ocurre", ha sentenciado.
Respecto al mundo actual, marcado por la inmediatez, el artista ha señalado que la música puede, en ocasiones, ir en la dirección contraria, algo que considera positivo. En su opinión, frente a una industria y una sociedad dominadas por la rapidez y la búsqueda constante de cantidad, surgen propuestas que rompen con esa lógica. En este sentido, ha citado como ejemplo el trabajo de Rosalía y su disco 'Lux', al que ha definido como "tremendamente anti-algorítmico", con influencias de música clásica y barroca, elementos disruptivos y letras en distintos idiomas.
A su juicio, este tipo de propuestas devuelven el foco a la música y generan esperanza, al demostrar que también es posible apostar por caminos más "puros e interesantes". "No hay que tener miedo al contexto que vivimos, sino a la página en blanco, a la falta de estímulos y a no estudiar", ha reflexionado.
EN UN MUNDO MARCADO POR "EL ODIO, ES NECESARIO CENTRARNOS EN LO HUMANO"
Por ello, ha insistido en su propia rutina de trabajo y formación: "Leo mucho, me preparo, voy a clases, me siento al piano; siempre hay algo que contar y una forma distinta de conectar con el otro". En este contexto, ha subrayado la necesidad de recuperar la mirada humana en un momento social que considera marcado por "el odio y la falta de sentido" en muchos comportamientos. "Es más necesario que nunca centrarnos en lo humano, porque es la única manera de salir de esto", ha afirmado.
Por último, ha dirigido un consejo a los jóvenes que se inician en la música, recordando una frase de su madre: "Si esta es tu pasión, hay que estudiarla". En este sentido, ha defendido que no basta con el talento o la vocación, sino que es necesario formarse y analizar a quienes vinieron antes. "Todo lo demás --los números, las radios, el streaming-- es secundario. Ayuda a impulsar el talento, pero nadie lo va a cultivar por ti", ha concluido.