Encuentro informativo sobre la planta de biometano de Mengíbar. - NATURMET
JAÉN 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
Naturmet, empresa encargada del desarrollo y puesta en marcha de la planta de biometano en Mengíbar (Jaén), ha defendido la "seguridad" de este tipo de instalaciones, así como sus "beneficios" económicos y medioambientales.
Lo ha hecho en el encuentro informativo abierto a la población que ha convocado esta semana junto al Ayuntamiento "con el objetivo de disipar las dudas" sobre este proyecto, según ha informado en una nota la referida empresa española.
Una cita que ha contado con el alcalde, Juan Bravo; el responsable de Biometano de Naturmet, Darío Pérez, y el profesor de la Universidad de Jaén y experto en ecología y medio ambiente Antonio Manzaneda, además de técnicos municipales y miembros de la plataforma Stop Planta de Biometano de Mengíbar.
Pérez ha hecho hincapié en que la importancia de diferenciar biogás de biometano: "Biometano no es igual que biogás. Una planta de biogás tiene emisiones de gases. Una planta de biometano no. Muchas plantas de biogás se construyen para quemar éste en una turbina de generación de electricidad", ha explicado.
Con respecto a la planta proyectada en Mengíbar, "se inyectaría el biometano a la red como gas natural, no habiendo olores de la combustión, emisiones, partículas o humos". Ha resaltado, además, que se trata de crear una fuente de energía renovable además de una actividad de economía circular.
De otro lado, se ha referido a otra de las cuestiones que más preocupa a los vecinos, la proximidad de la planta, ya que se sitúa a 900 metros del casco urbano y a 560 metros de una nueva urbanización. Ha precisado que no existe normativa que obligue a una distancia determinada.
"Y esto es así debido a la seguridad de estas plantas. Por eso en Europa es normal encontrar plantas muy cerca de las poblaciones; incluso hay plantas alimentarias con digestores en sus instalaciones. Podemos encontrar cientos de ejemplos en Italia, Dinamarca, Alemania o Francia, entre otros países", ha afirmado.
También ha hablado del tránsito de camiones por el municipio para alimentar la planta. Ha detallado que, al acabar de construirse, la planta trabajaría durante los primeros 18 meses a baja carga (4-5 camiones/día), durante otros seis meses más a media carga (6-6 camiones/día) y, a pleno rendimiento, serían entre diez y once camiones/día "cerrados, herméticos sin olores y sin fugas".
El responsable de Biometano de Naturmet ha precisado que el corazón de una planta de biometano es el digestor, una gran piscina cilíndrica totalmente hermética: "No puede escaparse nada del digestor", ha asegurado.
MATERIA PRIMA
Igualmente, ha aludido a la materia prima: paja y hoja de olivo, que se compraría generando valor a los agricultores del municipio, y purines (cerdo y vaca) de explotaciones de la comarca, ayudándolas a cumplir la normativa europea de emisiones de metano. "El purín dejaría de estar en balsas al aire libre que generan olores y emisiones. En planta se almacenarían en tanques cerrados y la descarga se haría en atmósferas controladas", ha dicho
También se emplearía gallinaza, como la que en la actualidad se usa para abonar los cultivos; orujillo del sector del aceite y alpechín de instalaciones aledañas, "que dejaría de estar en balsas al aire libre generando molestias".
En este punto, ha hecho hincapié en que no habrá olores, puesto que hacen que "tanques y naves de almacenamiento de materias primas y descarga de purines estén cerradas y cuenten con filtros de limpieza del aire de su interior".
"A pesar de ser una tecnología estanca sin olor, hemos preferido ser cautos y analizar posibles focos de emisión con la empresa especializada Suez a través de un modelo matemático de olores que tiene en cuenta la orografía, los vientos y los focos de emisión", ha comentado.
Finalmente, ha resaltado que la planta de biometano generará ingresos económicos para el municipio de manera puntual, además de manera recurrente, a lo que ha sumado creación de empleo local, "de diez a 15 puestos de trabajo".
"La producción de biometano es clave para limitar las emisiones, pero es importante diseñarlas, construirlas y operarlas adecuadamente", ha defendido Pérez.
Por su parte, el alcalde ha apuntado que, "desde el inicio, la empresa trasladó este proyecto como una oportunidad de generación de empleo en Mengíbar y, al mismo tiempo, como una actividad de gestión de residuos destinada a reducir el impacto negativo que provocan otras empresas".
"Según la propia empresa, se presentaba como una alternativa sostenible, con beneficios ambientales, económicos y sociales, en la que la reutilización de residuos se considera un proceso clave para avanzar hacia un cambio de modelo energético más sostenible y limpio. Esa es la información que recibimos en su momento y que hemos compartido con la ciudadanía", ha expuesto el alcalde.
El profesor de la Universidad de Jaén Antonio Manzaneda se ha centrado en las posibilidades y aplicaciones del digestato, el producto que queda después de la digestión anaeróbica de materia orgánica.
"En esencia, este residuo es una mezcla de materia orgánica y agua y tiene un potencial enorme para usarlo como enmienda orgánica en la agricultura a nivel local y regional, lo que sería muy conveniente dado el pobre contenido en materia orgánica que tienen los suelos del olivar", ha informado.
Al hilo, ha indicado que el digestato puede aportar nutrientes esenciales --nitrógeno, fósforo, potasio-- para las plantas y mejora la estructura del suelo. De ahí que, a su juicio, tenga "un potencial que merece la pena explorar, ya que puede integrarse en planes de agricultura regenerativa y economía circular".