Publicado 12/12/2019 12:31

La red de energía de la Junta no consigue ni diversificación ni impulso de las renovables, señala la Cámara de Cuentas

Imagen de archivo del edificio de la Agencia Tributaria de Andalucía, incluidos en la Red de Energía de la Junta de Andalucía (Redeja), que ha analizado la Cámara de Cuentas en un informe.
Imagen de archivo del edificio de la Agencia Tributaria de Andalucía, incluidos en la Red de Energía de la Junta de Andalucía (Redeja), que ha analizado la Cámara de Cuentas en un informe. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

SEVILLA, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Cámara de Cuentas ha acometido una fiscalización operativa de la Red de Energía de la Junta de Andalucía (Redeja) de los ejercicios 2007 a 2015 que ha arrojado, entre otras conclusiones, que "como consecuencia de la priorización de las líneas de actividad y la escasez de inversiones en el periodo analizado, el efecto ha sido muy escaso en los objetivos de diversificación energética, impulso de las energías renovables y reducción del impacto ambiental".

La Redeja es el instrumento sin personalidad jurídica de la Junta de Andalucía para la mejora de la eficiencia energética, el fomento del uso de las energías renovables y optimizar los contratos energéticos existentes.

La Redeja se crea mediante Acuerdo de 26 de junio de 2007 del Consejo de Gobierno y su gestión se asigna a la Agencia Andaluza de la Energía, agencia pública empresarial adscrita a la Consejería de Hacienda, Industria y Energía y creada mediante la Ley 4/2003, según ha informado la Cámara de Cuentas a través de una nota de prensa.

Está constituida por las infraestructuras, medios y servicios necesarios para la gestión energética de los centros de consumo de la Administración General de la Junta de Andalucía y de otros organismos. Al final de 2015 la Redeja la componen 113 entidades públicas radicadas en Andalucía, de las que 102 lo hacen de modo obligatorio y 11, voluntariamente.

El informe de la Cámara de Cuentas ha señalado que "los resultados de la Redeja deberían estar en consonancia con el hecho de haber concentrado su actividad en el conocimiento y gestión de la energía final de tipo eléctrico, la más importante en consumo y gasto en el conjunto de los adheridos, resultando minoritarias las acciones relacionadas con el resto de fuentes energéticas: gas, derivados del petróleo, o biocombustibles".

"Estos logros coadyuvarían de modo directo o indirecto a la consecución de los objetivos asignados a la Red", ha apostillado el informe. Desde una perspectiva temporal, los mismos deben haberse materializado a raíz de la adjudicación de los contratos centralizados de suministro eléctrico, esto es, finales de 2009 y de 2011.

El organismo fiscalizador ha apuntado que "los objetivos asignados a la Redeja no siempre se encuentran cuantificados o suficientemente concretados en la normativa y documentos de planificación presupuestaria aplicables" y ha advertido que "el horizonte temporal asignado a los mismos por el acuerdo de creación, 2007-10 no se ha actualizado desde su aprobación, por lo que la mayor parte de los resultados de su actividad carece de referente cuantitativo para su comparación".

La Cámara de Cuentas ha señalado que "toda actuación pública debe partir de un completo diagnóstico de la situación de partida" al entender que "cualquier variación sustancial del contexto energético sobre el que se realizan las estimaciones iniciales y, en todo caso, el transcurso de un plazo máximo de tres años, deben provocar una actualización de las mismas".

Tras indicar en su informe que "la actividad de la Red desde su creación se ha centrado principalmente en la gestión del contrato centralizado eléctrico vigente en cada momento", ha concluido la Cámara de Cuentas que "del análisis de poblaciones estables de los suministros de la Red se deduce un aumento de la facturación que oscila entre el 7,2% y el 13,7% según las muestras y periodos elegidos".

"El coste efectivo final del kWh, resultante del cociente entre facturación y consumo, experimenta asimismo un incremento tanto para alta como para baja tensión en dichas poblaciones", ha apuntado el organismo fiscalizador.

"El contraste con la información incluida en los estados financieros de los adheridos, si bien presenta los inconvenientes de posibles disparidades de imputación contable temporal, denota asimismo un aumento del gasto eléctrico en los mayores consumidores de energía, observándose reducciones únicamente en una minoría de adheridos", ha precisado la Cámara de Cuentas.

"Si bien la Redeja ha pactado precios competitivos para la energía consumida de sus adheridos a través de los contratos centralizados de suministro eléctrico, la disminución del peso que el precio del kWh posee en la factura durante el periodo 2010-15 y, probablemente, las peculiaridades de los suministros, hace que el efecto final en la misma sea nulo o muy limitado", indica el informe de la Cámara de Cuentas.

Prosigue en su análisis el organismo fiscalizador para advertir que "tampoco los ahorros que teóricamente se consiguen por las campañas masivas realizadas por la Red en distintas vertientes o como consecuencia de las inversiones aparejadas a los contratos centralizados o efectuadas por los adheridos consiguen reducir la factura eléctrica en términos nominales".

Sobre la reducción del consumo energético, señala la Cámara de Cuentas que "se constata un aumento en el consumo de las muestras estables de suministros analizadas, el cual resulta especialmente significativo en los que conforman la alta tensión, la cual concentra prácticamente las tres cuartas partes del consumo estimado de la Red".

Sobre la evolución de la eficiencia energética, ha indicado que "permite concluir que en el último trienio del período de análisis existe una evolución creciente de la ratio en torno al 10%, lo que implica un mayor consumo por empleado. Se constatan ineficiencias en más de un tercio de los adheridos analizados".

"La función de control del consumo y de la eficiencia energética, recogida en su normativa aplicable, debe pasar a ser prioritaria para los gestores de la Agencia, pues la relajación en su ejercicio puede disminuir los efectos positivos de las actuaciones de la Red relacionadas con el cumplimiento del resto de los objetivos asignados2, ha indicado la Cámara de Cuentas.

"Los objetivos disminución del impacto ambiental, Impulso a la diversificación energética e Impulso de las energías renovables no han sido de atención prioritaria por la Red hasta la fecha", ha apuntado el organismo fiscalizador.

La Cámara de Cuentas ha indicado que "la Redeja adolece de una planificación estructurada y documentada que le permita adecuar su actividad a unas prioridades funcionales y temporales definidas", así como que "carece de un sustento documental donde queden reflejados aspectos básicos de la planificación como la priorización temporal o la asignación de recursos humanos y técnicos a cada área de actividad". "Los responsables de la Red no siempre son consultados respecto a la definición o variación de aspectos sustanciales de la misma", ha apostillado el organismo fiscalizador.

"A pesar de incluirse como objetivo cuantificado por la normativa, los mecanismos de control de la Redeja no ejercen seguimiento alguno sobre los consumos energéticos de los adheridos. La gestión de la facturación se limita a la comprobación de los términos de las tarifas pactadas y a la resolución de las incidencias detectadas o comunicadas", ha trasladado el informe.