Revelan las estrategias de supervivencia de las trabajadoras transfronterizas atrapadas entre España y Marruecos

Las estrategias familiares fueron decisivas para afrontar años de inmovilidad forzada para contener la propagación de la Covid

Un estudio de la Universidad de Granada dice que las estrategias familiares de las trabajadoras transfronterizas entre Marruecos y España fueron decisivas para afrontar la inmovilidad forzada por el cierre de la frontera para evitar el contagio del Covid
Un estudio de la Universidad de Granada dice que las estrategias familiares de las trabajadoras transfronterizas entre Marruecos y España fueron decisivas para afrontar la inmovilidad forzada por el cierre de la frontera para evitar el contagio del Covid - UGR
Europa Press Andalucía
Publicado: martes, 29 septiembre 2026 16:52

GRANADA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Investigadoras del Departamento de Sociología de la Universidad de Granada (UGR) acaban de publicar los resultados de un estudio en el que han analizado cómo las trabajadoras transfronterizas marroquíes, que cruzaban diariamente desde Marruecos a Melilla para trabajar en el sector del hogar y los cuidados, afrontaron el cierre de la frontera hispano-marroquí decretado el 13 de marzo de 2020 para contener la propagación de la COVID-19.

El estudio, recientemente publicado en la revista 'Mobilities', se basa en más de tres años de trabajo etnográfico y decenas de entrevistas en profundidad, y concluye que estas mujeres quedaron atrapadas en una situación de inmovilidad forzada ante una disyuntiva difícil: regresar a su país y perder la posibilidad de volver a trabajar en Melilla, o permanecer de forma irregular en la ciudad autónoma española, lejos de sus familias. Las decisiones, señalan las autoras, rara vez fueron individuales. La prioridad fue garantizar la supervivencia económica familiar.

Antes de marzo de 2020, miles de personas residentes en las provincias marroquíes cercanas a Ceuta y Melilla accedían regularmente a los enclaves españoles para trabajar. Muchas de ellas eran mujeres empleadas en el trabajo del hogar y de cuidados, un sector fundamental para el funcionamiento cotidiano de las ciudades, pero escasamente visible y caracterizado por desarrollarse mayoritariamente en el contexto de la economía sumergida.

El cierre de la frontera acabó con esta realidad y muchas de las trabajadoras que se encontraban en los enclaves quedaron atrapadas, pasando a encontrarse en situación irregular y a ser susceptibles de deportación.

La reapertura de la frontera, retrasada durante más de dos años por las tensas relaciones diplomáticas entre España y Marruecos, no supuso una vuelta a la normalidad. Las nuevas condiciones de cruce se hicieron mucho más restrictivas, dificultando el retorno al modelo de movilidad transfronteriza anterior a la pandemia. En la práctica, la frontera seguía cerrada.

Las autoras del estudio señalan que, como ha ocurrido en otras fronteras del mundo, "la pandemia actuó como un punto de inflexión que facilitó la introducción de medidas de control más restrictivas, difíciles de implementar en la situación previa a 2020. Un fenómeno que algunos autores han interpretado como una manifestación de la denominada 'doctrina del shock'".

ESTRATEGIAS FAMILIARES FRENTE A LA INMOVILIDAD

Los resultados de este trabajo muestran que estas decisiones rara vez fueron individuales. La prioridad fue garantizar la supervivencia económica de la familia en un contexto marcado por la destrucción de empleo en las regiones marroquíes por la transformación del régimen fronterizo.

Así, algunas de estas mujeres asumieron largos periodos de separación de sus familiares para mantener los ingresos del hogar al convertirse en únicas proveedoras de la familia, dentro de la cual hubo que reorganizar los cuidados.

Al mismo tiempo, estas mujeres no dejaron de intentar desarrollar estrategias legales, como conseguir un contrato transfronterizo o el arraigo, para readquirir la movilidad entre países.

El estudio también describe los costes personales que atravesaron estas trabajadoras. Algunas de las mujeres entrevistadas se despidieron de sus hijos una mañana antes de ir a trabajar sin imaginar que tardarían años en volver a verlos.

Otras no pudieron acompañar a familiares durante enfermedades graves o despedirse antes de que falleciesen. Todo ello, mientras continuaban sosteniendo el cuidado de otros menores, mayores y hogares al otro lado de la frontera.

CONSECUENCIAS SOCIALES DE LAS POLÍTICAS MIGRATORIAS

Esta investigación se enmarca en una línea más amplia sobre las consecuencias sociales de las políticas migratorias y el endurecimiento de las fronteras en Europa, que las sociólogas de la UGR responsables de este estudio desarrollan en el marco del grupo de investigación 'Problemas Sociales' SEJ 129.

El trabajo etnográfico, de más de tres años de duración, se completó con decenas de entrevistas en profundidad a trabajadoras del hogar atrapadas en los enclaves, un colectivo que ya era vulnerable y que vio agravada su precariedad laboral debido a la irregularidad administrativa, al tiempo que se enfrentaba a dificultades para acceder a recursos tan básicos como una vivienda.

En este sentido, las autoras del estudio recuerdan que, detrás de las estadísticas migratorias, existen personas y familias con proyectos vitales tan frágiles, que una sola decisión política basta para hacer que cambien por completo.

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