Publicado 14/07/2020 17:30CET

Sanidad cifra en 36,13 la tasa de PCR por 1.000 habitantes de Andalucía, la más baja de España solo mejor que Ceuta

Una trabajadora sanitaria sentada en su puesto donde han acudido pacientes para realizarse una extracción de muestras en imagen de archivo.
Una trabajadora sanitaria sentada en su puesto donde han acudido pacientes para realizarse una extracción de muestras en imagen de archivo. - Eduardo Sanz - Europa Press

SEVILLA, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Sanidad ha informado este martes que en Andalucía se han realizado desde que comenzase el estado de alarma por el coronavirus (Covid-19) hasta este martes 14 de julio un total de 305.185 pruebas PCR y 361.500 test rápidos, lo que supone una tasa de 36,13 PCR y de 42,80 test rápidos por cada 100.000 habitantes, de manera que la tasa de PCR sigue siendo la más baja de España, estando solo mejor que Ceuta.

Así lo informa el Ministerio de Sanidad en una nota de prensa, en la que se concreta que la media nacional de test PCR por 100.000 habitantes es de 81,73.

Respecto a la tasa de test rápidos, Andalucía está en noveno lugar por la cola, por delante de Cataluña, Canarias, Madrid, Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Murcia y Cantabria. Andalucía ha mejorado su realización de este tipo de pruebas, ya que en abril llego a estar en sexto lugar por detrás. La media nacional es de 43,04.

En los siete días anteriores a este jueves se han practicado 20.125 PCR y 10.865 test rápidos, datos que suponen un incremento porcentual del 7% y 3% respectivamente sobre el total de pruebas diagnósticas realizadas.

Los test PCR son conocidos como la prueba de reacción en cadena de la poliomerasa (PCR) y es la prueba considerada como más fiable y la prioritaria por las autoridades sanitarias en España, ya que tiene una fiabilidad superior al 90%.

Los test rápidos, también conocidos como test rápidos de antígeno, son pruebas que se realizan a través de una muestra de mucosa y puede identificar la proteína del virus. Tienen la ventaja de ser muy baratos y la posibilidad de que los sanitarios las realicen en los domicilios de los sospechosos de padecer la enfermedad. El inconveniente es que no tienen una gran fiabilidad, por ello se realizan como pruebas complemento a las PCR.