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SEVILLA 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato Médico Andaluz (SMA) ha arremetido este jueves contra el Real Decreto anunciado por el Ministerio de Sanidad para regular la figura y condiciones de trabajo de los Médicos Residentes Internos (MIR) y ha asegurado que "hemos experimentado un inevitable déjà vu, al revivir la misma sensación de desconcierto e indignación que ya sufrimos con el anteproyecto del Estatuto Marco. Parece que la historia se repite y que, una vez más, se vuelve a intentar vender a los ciudadanos lo desconocido y legislar sin escuchar a quienes tendrán que asumir las consecuencias".
Desde el SMA han defendido en una nota que "cualquier modificación de las condiciones laborales de los facultativos debe contar con la participación efectiva de sus representantes y de las administraciones sanitarias implicadas como las autonomías, hecho que no se ha producido de nuevo con la aprobación de la nueva normativa". Sostiene la central sindical que las condiciones laborales y formativas de los MIR "no pueden modificarse de manera precipitada ni al margen de quienes conocen de primera mano su realidad profesional y por desgracia nadie conoce el texto definitivo que se publicará".
"Se ve que el Ministerio tiene dificultad de aprendizaje y la experiencia con el anteproyecto de Estatuto Marco no ha servido de nada". "Por supuesto --continúa el comunicado del SMA-- reconocemos la necesidad de avanzar en la mejora de las jornadas laborales, los descansos y las guardias, pero insistimos en que estas medidas deben acompañarse de retribuciones dignas, garantías para una formación de calidad y recursos suficientes para su aplicación y por la experiencia sufrida no confiamos en el resumen de la web ni en las palabras de la ministra, pero sí en la postura de los médicos residentes que desconfían como nosotros de las intenciones encubiertas".
En primer lugar, el SMA ha sostenido que el Gobierno "no aclara ajustes presupuestarios para garantizar que la reducción de jornada no suponga una pérdida de ingresos. La mejora de las condiciones laborales no puede traducirse en una merma de la capacidad económica de los residentes". También ha reclamado "garantías de tiempo para formación, docencia e investigación". "La residencia debe ser un periodo de formación especializada y no una etapa de cobertura asistencial a bajo coste. Es imprescindible garantizar tiempo protegido para formación, docencia e investigación, sin que estas actividades dependan de la disponibilidad asistencial de cada servicio".