Concentración a las puertas del centro de salud de Santa Rosa. - SINDICATO MÉDICO ANDALUZ
CÓRDOBA 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato Médico Andaluz (SMA) en Córdoba se ha concentrado este viernes a las puertas del centro de salud de Santa Rosa en señal de repulsa a la agresión verbal sufrida por una médico de familia el pasado jueves 13 de noviembre, donde se ha puesto que ninguna agresión "es justificable" y la tolerancia ante las mismas "debe ser cero".
Según ha informado el sindicato en una nota, la convocatoria ha reunido a numerosos profesionales del centro y a la gerente del distrito, Ana Leal, así como a representantes de todas las organizaciones sindicales presentes en la junta de personal del Distrito Córdoba, que han mostrado de forma unánime su rechazo a cualquier tipo de violencia hacia el personal sanitario.
Durante el acto, se ha puesto de manifiesto que las agresiones --físicas o verbales-- forman parte de "un problema estructural que afecta especialmente al colectivo médico (más aún si son mujeres) y que tiene un impacto directo en su salud emocional, su desempeño profesional y la calidad asistencial que reciben los pacientes".
El Sindicato Médico ha recordado que la violencia hacia los profesionales sanitarios "no es un hecho aislado, sino un síntoma más de un sistema sanitario cada vez más tensionado y con graves carencias estructurales, que alimentan la frustración de la población y la exposición de los facultativos".
En palabras de representantes del Sindicato Médico de Córdoba, "la violencia verbal también es violencia. Ninguna agresión, de ningún tipo, es justificable. La tolerancia debe ser cero. Proteger a los profesionales que sostienen la sanidad pública no es un gesto: es una obligación".
Así las cosas, el sindicato ha reiterado la "necesidad de que las administraciones tomen medidas efectivas y urgentes para garantizar la seguridad de los profesionales, reforzar las plantillas y mejorar la organización de la demanda asistencial en Atención Primaria". Finalmente, el acto ha concluido con un mensaje de "unidad y apoyo entre los profesionales", destacando que el colectivo médico "no está solo, y que la defensa de su integridad y dignidad es esencial para proteger la sanidad pública".