Publicado 17/10/2017 15:59CET

La supervivencia en los casos de cáncer de mama en Andalucía aumenta 20 puntos en los últimos 25 años

Intreoperatorio en el Reina Sofía
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA

Más de un millón de mujeres de entre 50 y 69 años se han beneficiado del Programa de Detección Precoz de la Junta de Andalucía

SEVILLA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

La supervivencia a los cinco años en cáncer de mama ha aumentado 20 puntos en los últimos 25 años en Andalucía, situándose actualmente en un 85,6 por ciento, según los últimos datos del Registro de Cáncer andaluz. Cada año, se diagnostican en la comunidad autónoma andaluza alrededor de 4.900 nuevos casos de cáncer de mama, el tumor más frecuente en la mujer en todos los países occidentales.

Está demostrado científicamente que la tasa de supervivencia mejora cuando se diagnostica precozmente, motivo por el que Andalucía implantó en 1995 el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama, del que ya se han beneficiado un total de 1.096.990 mujeres de entre 50 y 69 años. Hasta el momento, se han detectado 12.138 tumores entre las mujeres citadas para realizarse una mamografía y que se incluyen en el grupo de edad de mayor riesgo de padecer esta enfermedad.

Según un comunicado, para el buen desarrollo del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama en el conjunto de la comunidad autónoma, se cuenta con 62 Unidades de Exploración Mamográfica, de las que 19 son fijas, 5 son móviles y 38 se ubican en el ámbito hospitalario.

La detección temprana a través de la realización de mamografías permite mejorar el pronóstico de la enfermedad y aplicar a las mujeres afectadas tratamientos menos agresivos, gracias a un abordaje integral e individualizado de los equipos profesionales que tratan esta enfermedad. En concreto, en el año 2016, un 69,9 por ciento de las mujeres sometidas a una cirugía para extirpación del tumor ha podido conservar su mama, mientras que cuando se inició el Programa de Detección Precoz sólo se realizaba cirugía conservadora en el 20 por ciento de los casos.

Para aquellas mujeres que no han podido preservar su mama y que requieren una reconstrucción quirúrgica de su seno, el pasado mes de agosto entró en vigor la Orden de 28 de octubre de 2016 de la Consejería de Salud que garantiza los plazos de respuesta quirúrgica para la reconstrucción mamaria tras un cáncer y que establece un plazo máximo de respuesta de 180 días. De enero a septiembre de 2017, se han realizado un total de 1.319 intervenciones de reconstrucción tras una mastectomía, un 27,4 por ciento más que en este mismo periodo del año anterior.

La sanidad pública andaluza está incorporando progresivamente también en sus centros la micropigmentación, que consigue completar la total reconstrucción del pecho al redibujar la areola y el pezón perdidos a causa de un proceso oncológico. La aplicación de esta técnica supone un aumento de la autoestima y una mejora de la calidad de vida, ya que la mujer recupera su imagen corporal. Actualmente, se realiza en el Hospital de Valme de Sevilla, el Hospital Reina Sofía de Córdoba y el Complejo Hospitalario de Jaén. Próximamente, se incorporará al Hospital Regional de Málaga.

CONSEJO GENÉTICO ONCOLÓGICO

Asimismo, además del programa de cribado para la detección precoz del cáncer de mama, Andalucía ofrece consejo genético oncológico. Hay que tener en cuenta que entre un 5-10 por ciento del total de los casos de cáncer diagnosticados cada año tiene naturaleza hereditaria, lo que conlleva importantes implicaciones a nivel social, familiar e individual, ya que las personas portadoras de mutaciones hereditarias tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer y además a edades más tempranas que la población general. El cáncer de mama de origen hereditario se presenta entre los 40 y los 50 años, una década antes de su aparición habitual.

En el consejo genético oncológico se incluye asesoramiento genético tanto a pacientes como familiares, un test genético para determinar la presencia de mutaciones que pueden trasmitirse a la descendencia y que incrementan la susceptibilidad de padecer cáncer, y el establecimiento de medidas preventivas y terapéuticas para impedir la aparición del cáncer o para diagnosticarlo lo más precozmente posible.

El consejo genético supone, por tanto, una herramienta fundamental para reducir la incidencia y mortalidad del cáncer de mama, ya que una vez identificados aquellos miembros de una familia que son portadores de una mutación de riesgo, y que aún no hayan desarrollado el tumor, se pueden implantar protocolos de seguimiento y tratamiento adaptado a cada tipo de cáncer, así como diseñar estrategias individuales de prevención y detección temprana de este tipo de tumores.

Unos 1.800 pacientes y 1.300 familiares se están beneficiando de esta prestación que permite reducir la incidencia, morbilidad y mortalidad del cáncer de mama en mujeres con alto riesgo familiar. Expertos del ámbito de la Oncología y de la Genética Clínica de la sanidad pública andaluza trabajan en este programa que se presta en las ocho provincias andaluzas, con consultas en once hospitales de la red pública.

PRUEBAS GENÓMICAS

La Consejería de Salud ofrece también, a través de plataformas genómicas, pruebas diagnósticas de biología molecular del cáncer de mama para identificar mejor a las pacientes que pueden someterse a quimioterapia, mejorar la precisión y respuesta al tratamiento. Estas pruebas estiman el riesgo de recurrencia de la enfermedad (alto o bajo riesgo) y predicen, con mayor precisión que los criterios clínicos, la respuesta a la terapia adyuvante. De esta forma, se pueden clasificar a las pacientes en diferentes subtipos genéticos para determinar el tratamiento más adecuado de manera individualizada. La indicación de la prueba la realizan los oncólogos, tras haber informado a la paciente sobre el procedimiento y sus consecuencias.

Recientemente, se ha puesto en marcha un proyecto de investigación que tiene como objetivo evaluar la utilidad clínica de estas plataformas genómicas de carácter pronóstico-predictivo en el cáncer de mama en pacientes de bajo-intermedio riesgo clínico y con incertidumbre sobre el tratamiento. Este estudio, promovido por el Servicio Andaluz de Salud, se puso en marcha en junio de 2016 y participan 15 centros hospitalarios, con la colaboración de 106 profesionales. Está siendo desarrollado por la Agencia de Evaluación de Tecnología Sanitaria de Andalucía (Aetsa) y el Plan integral de Oncología.

Sus objetivos concretos son analizar la adecuación de la solicitud a los criterios establecidos; estimar el impacto de las plataformas genómicas de carácter predictivo/pronóstico en la decisión terapéutica; valorar la utilidad clínica de las plataformas en términos de salud para los pacientes; así como realizar una evaluación económica de dichos test con datos reales en nuestro entorno.

RADIOTERAPIA DE ÚLTIMA GENERACIÓN

En el incremento de la supervivencia, otro factor clave han sido los avances producidos en los diferentes tratamientos oncológicos, tanto quirúrgicos, como farmacológicos y radioterapéuticos. En este último aspecto, cabe destacar la incorporación que está haciendo la sanidad pública andaluza de equipamientos de última generación. Un ejemplo es la puesta en marcha del equipo de radioterapia intraoperatoria en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, que permite, en aquellos pacientes en los que sea posible clínicamente, realizar el tratamiento radioterápico durante la intervención quirúrgica, reduciendo o eliminando tratamientos posteriores.

Junto a esta tecnología, se irán incorporando al sistema sanitario público andaluz de manera progresiva, hasta 2020, un total de 25 aceleradores lineales y 2 TAC, así como las redes y sistemas de planificación necesarios para el buen funcionamiento de esta tecnología, gracias a la donación de 40 millones de euros de la Fundación Amancio Ortega.

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