A juicio en Jaén cinco acusados de comercializar como aceite una mezcla

Actualizado 04/11/2015 8:14:22 CET

JAÉN, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

La sección Segunda de la Audiencia de Jaén sentará en el banquillo este miércoles a los cinco acusados de la operación 'Lucerna' abierta en 2012 tras la desarticulación de una organización que presuntamente comercializaba como aceite de oliva una mezcla de caldos de calidad inferior exportados desde Sudamérica y que además tenía montada "una compleja trama societaria para la obtención indebida de devoluciones tributarias", según sostiene el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado.

En el banquillo se sentarán el industrial aceitero Enrique F.I., condenado por la estafa de Iniosa; su hijo Carlos Javier, su exnuera, Andrea B.; su abogado, Enrique G.R.; y el empresario italiano Calogero A.

Están acusados de delitos de fraude fiscal y de alzamiento de bienes y se enfrentan a peticiones de condena que oscilan entre los dos y los seis años de prisión. Además, el Ministerio Fiscal les pide la devolución del dinero presuntamente defraudado (898.128 euros), además del pago de una multa de un millón de euros.

El juicio ya se intentó celebrar el 15 de octubre de 2014, pero las defensas lograron la suspensión tras pedir un informe contable sobre parte de la documentación incautada, algo que consideran clave para demostrar su inocencia y que el tribunal acabó aceptando pese a la oposición de Fiscalía y Abogacía del Estado.

Según recoge la Fiscalía en su escrito, los acusados Enrique F.I., y Calógero A., "movidos por el ánimo de defraudar al Erario Público, beneficiándose del sistema de tributación de las adquisiciones intracomunitarias previsto en la Ley 37/1992, de 28 de Diciembre, reguladora del Impuesto sobre el Valor Añadido, procedieron, de común acuerdo, mediante una compleja trama societaria a la obtención indebida de devoluciones tributarias por un importe de 898.128,26 euros, correspondientes al ejercicio 2009, cantidad que se repartieron entre ellos".

Para ello, recoge Fiscalía, idearon unos circuitos de compra-venta de aceite a través de los cuales se generaban cuotas de IVA soportado o deducible por la empresa Cosmoliva, cuyo socio y administrador único era el acusado Calógero A., que a su vez no se ingresaban por las sociedades dirigidas de hecho o derecho por el acusado Enrique
F.I.

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