Villacarrillo (Jaén) se servirá de sus refugios antiaéreos para montar un pasaje del terror

Vista de uno de los túneles del refugio antiaéreo de Villacarrillo
AYUNTAMIENTO DE VILLACARRILLO
Publicado 19/10/2018 12:14:57CET

VILLACARRILLO (JAÉN), 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Villacarrillo (Jaén) se servirá de sus recién restaurados refugios antiaéreos para montar un paisaje del terror los próximos 26 y 27 de octubre, una iniciativa que ha partido del Centro de Información Juvenil.

El concejal de Juventud, José López (PP), ha explicado que la reciente rehabilitación y acondicionamiento de estos espacios "permiten que se puedan llevar acabo ciertas actividades y ésta es una de ellas". Todo está ya preparando para que el pasaje "tenga un gran realismo y sea un reclamo para los aficionados a este tipo de actividades, tanto de Villacarrillo como de localidades cercanas".

Se realizarán pases organizados por grupos los dos días, entre las 20,00 y las 00,00 horas. El coste por persona es de un euro. Se cuenta con la colaboración del grupo de teatro local Sonrisas de Teatro que darán vida a los personajes que habitarán en el pasaje del terror. Los menores de ocho años deberán ir acompañados por adultos. Para el desarrollo de la actividad se cuenta también con profesionales del maquillaje que darán mayor realismo a los personajes.

El Ayuntamiento abrió este verano los refugios antiaéreos que se construyeron en 1937 bajo la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción con el fin de que pudieran ser visitados e incluidos en las rutas turísticas. Son casi 300 metros de galerías que han sido iluminados y acondicionados con el fin de mostrar este tipo de construcciones que se remontan a la Guerra Civil.

Fue un decreto del Ministerio de Defensa de la República el que ordenaba la construcción de refugios antiaéreos para proteger a la población civil de eventuales bombardeos durante el conflicto. Entre las recomendaciones estaba la de que se construyeran debajo de iglesias y colegios, por pensar que estos enclaves no serían blanco de los ataques del bando nacional.

En el caso de Villacarrillo, el Comité Local de Defensa Especial contra Aeronaves eligió hacer una entrada desde el lugar en el que se encontraba el antiguo mercado de abastos. Fueron presos políticos del bando nacional procedentes de la prisión del partido judicial de Villacarrillo los que se encargaron de realizar las obras y de llegar a habilitar un refugio debajo de la iglesia, en concreto a 14 metros por debajo del suelo del templo.

Las obras comenzaron en 1937 y finalizaron en 1938, pero nunca se llegó a utilizar. El coste de construcción rondaría en dinero de ahora unos 900 euros.

Finalizada la Guerra Civil fueron los comerciantes del mercado de abastos los que utilizaron la entrada más próxima del refugio para guardar y almacenar los productos frescos. En 1964, el mercado cambió de ubicación y en su lugar se habilitó una plaza, la de Juan XXIII. Las tres entradas al refugio quedaron selladas. En 1999, el Grupo de Espeleología de Villacarrillo consiguió acceder y llegar a las galerías, ofreciendo importante información de su estructura, a partir de ahí comenzaron diversas actuaciones para poder ser recuperados.