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SEVILLA 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
Tras la presentación del documento correspondiente a la revisión, adaptación y actualización normativa de los proyectos constructivos del tramo norte de la futura línea tres del metro de Sevilla, comprendido entre Pino Montano y el Prado de San Sebastián; cuyo coste se eleva a 1.045 millones de euros, Ecologistas en Acción ha opinado que tal inversión supondría un "despilfarro" de dinero público.
"Esta cantidad no incluye posible sobrecostes, que en el caso de la línea 1 significaron un incremento del 20 por ciento sobre lo presupuestado. En todo caso, esta cantidad es superior al costo total de construcción de la línea 1 pero se prevé que este tramo de la línea 3 transporte menos viajeros", indica Ecologistas en Acción ante el cálculo de que el tramo norte de la línea tres coseche 13,3 millones de usos al año frente a los casi 17 millones contabilizados por la línea uno durante 2019, último año completo previo a la pandemia.
Recordemos en ese sentido, que la línea uno del metro cuenta con 18 kilómetros de trazado, varios de ellos en superficie y aprovechó cinco kilómetros de túnel ya construidos en el proyecto inicial de metro de los años 70 y 80, toda vez que la línea tres plantea un recorrido de 8,9 kilómetros soterrado prácticamente en su totalidad.
"Estos números son escandalosos y deberían obligar a no malgastar dinero público en esta obra y a que las administraciones públicas se replantearan cómo solucionar los problemas de movilidad en el área metropolitana de Sevilla", aseveran los ecologistas, que aseguran que las previsiones de la propia Consejería de Fomento revelan que la obra no sería rentable al reflejar 37 pasajeros al día por cada millón de euros invertido cuando la base debe ser de 150.
"El problema es que el debate sobre la construcción del metro ha contaminado el debate sobre la movilidad sostenible en Sevilla en las últimas décadas, impendiendo que se debatan e implementen otro tipo de soluciones. En los últimos tiempos parecía que la ciudad había salido de este círculo perverso al proponerse en el PGOU la puesta en marcha de plataformas reservadas en superficie de autobuses de gran capacidad y alta velocidad comercial, la solución conocida como BTR. Tememos que la discusión política sobre quién tiene presuntamente que financiar esta línea de metro retrase la puesta en marcha de estas líneas de transporte público", consideran.
Ecologistas en Acción, así, pide "que no se malgaste dinero público en una obra despilfarradora y que los poderes públicos dediquen sus energía a poner en marcha formas de transporte público eficientes y sostenibles tanto ambientalmente como económicamente para todos los barrios".