Acto de inauguración de la exposición 'Sorolla en el Real Alcázar de Sevilla'. - AYUNTAMIENTO DE SEVILLA
SEVILLA 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
El próximo 1 de marzo finaliza la exposición 'Sorolla en el Real Alcázar de Sevilla', inaugurada el pasado mes de diciembre por el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, en el Real Alcázar de Sevilla. La muestra, que ha reunido quince obras inspiradas en los jardines y espacios del monumento, entra en su recta final tras una gran acogida por parte del público.
La exposición puede visitarse hasta el 1 de marzo de 2026, en horario de 9,30 a 18,00 horas (último acceso a las 17,00 horas). Está incluida en la entrada general al monumento y es gratuita para los sevillanos. Organizada por el Ayuntamiento de Sevilla, la Fundación Unicaja y el Museo Sorolla, la exposición reúne una destacada selección de pinturas de Joaquín Sorolla procedentes del museo madrileño, todas ellas creadas a partir de la fascinación del artista por los jardines, patios y rincones del Alcázar durante los primeros años del siglo XX, ha recordado el Consistorio en una nota de prensa.
Se trata de la primera vez que un conjunto tan significativo de estas obras se exhibe en el mismo escenario que las inspiró, ofreciendo al visitante una experiencia única de diálogo entre pintura, luz, arquitectura y vegetación. Durante la inauguración, el alcalde destacó el valor cultural de la iniciativa. "Sorolla estaba llamado a pintar esta ciudad. Pocos lugares como el Real Alcázar ofrecen ese diálogo entre luz, arquitectura, vegetación e historia que él buscaba. Aquí encontró una Sevilla eterna y cambiante al mismo tiempo". Asimismo, subrayó que esta muestra "vuelve a situar a Sevilla en el lugar que le corresponde, el de una verdadera capital de las Bellas Artes".
El Jardín de Troya ocupa un lugar central en la exposición, ya que fue uno de los espacios predilectos del pintor valenciano. Tal fue su fascinación que llegó a recrearlo parcialmente en su casa de Madrid -hoy Museo Sorolla-, al que se refería como "el pulmón sevillano", reflejo de su profunda admiración por el Alcázar y por la ciudad de Sevilla.
La muestra se completa con un catálogo ilustrado y un programa de actividades paralelas que incluye visitas guiadas por los espacios donde Sorolla instaló su caballete, talleres educativos para centros escolares y conferencias especializadas sobre la obra del pintor y su vínculo con Sevilla.