Actualizado 17/12/2013 21:37 CET

Los fármacos antiangiogénicos se perfilan como una novedad "esperanzadora" para los pacientes aquejados de cáncer renal

SEVILLA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El XXVI Congreso de la Asociación Andaluza de Urología (AAU) concluye este viernes con la participación de unos 200 urólogos andaluces. Los especialistas han debatido sobre los mejores usos terapéuticos y las novedades en el campo de la urología; en la reunión, "de muy alto nivel científico", se ha hablado, entre otras cosas, acerca de nuevos fármacos aparecidos en el mercado para el tratamiento del cáncer renal avanzado.

A este respecto, el presidente del comité organizador del Congreso, el doctor Eduardo Camacho, ha indicado que con el uso de los fármacos antiangiogénicos en el tratamiento del cáncer renal avanzado o metastásico, "un tumor de mal pronóstico", se está consiguiendo "que la supervivencia aumente y que los enfermos ganen en calidad de vida". "Hay que analizar series grandes para dar series, pero si la supervivencia media de un paciente con cáncer renal metastásico podía ser de cuatro o cinco meses, ahora se están alcanzando supervivencias hasta de años", ha dicho.

El cáncer renal es un tumor que, no detectado a tiempo, "puede tener connotaciones muy importantes de cara a la vida del paciente", ha explicado el presidente de la Asociación Española de Urología y también miembro de la AAU, Juan Manuel Cózar.

Los medicamentos antiangiogénicos tienen la particularidad, además, de que conllevan unos efectos secundarios "mucho más llevaderos que los de la quimioterapia", continúa Cózar. Se trata de un tratamiento muy específico para determinados tumores, como el renal, ya que "son moléculas que combaten una serie de células muy concretas."

El presidente de la AAU, Miguel Arrabal, ha alabado el uso de este tipo de medicamentos para el tratamiento del tumor renal indicando que, pese a que se trata de un cáncer que ha ido aumentando de forma progresiva en las últimas décadas, "la mortalidad ha descendido, y eso se debe tanto al diagnóstico precoz, que nos permite hacer un tratamiento quirúrgico curativo, como a los nuevos fármacos antiangiogénicos, que inhiben los factores del crecimiento de las células tumorales y con los que se están obteniendo unos resultados bastante esperanzadores, con un aumento de la supervivencia de tres o cuatro años. Es probable que con los años la supervivencia sea aún mayor".