Finaliza la reurbanización de Enrique Granados, en Cerro-Amate, con más verde, zona infantil y acceso de emergencias

Publicado 01/05/2019 11:43:18CET
AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

SEVILLA, 1 May. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Sevilla, a través del Distrito Cerro-Amate en coordinación con la Gerencia de Urbanismo, ha culminado las obras de reurbanización integral de la calle Enrique Granados, que han incluido la renovación completa del pavimento, la eliminación de barreras arquitectónicas, la creación de una nueva zona para los juegos infantiles y la adecuación de alcorques, áreas ajardinadas y parterres, así como la apertura de un acceso para vehículos de emergencias, del que hasta ahora carecía esta vía de la barriada Virgen de los Reyes.

Según informa el Ayuntamiento en un comunicado, el proyecto ha contado con un presupuesto de licitación de 211.309 euros y ha constituido la primera fase de una amplia renovación de la barriada que continuará por calle Petrarca, que tiene forma de plaza con zonas terrizas y barreras arquitectónicas, al igual que las tenía Enrique Granados, proyecto elaborado por la Gerencia de Urbanismo del que han sido informados vecinos de la zona.

Así, indica que la de la calle Enrique Granados era una actuación demandada desde hace ya muchos años por su vecindario, que reclamaba una vía específica para la entrada de los servicios de emergencias.

Finalmente, el proyecto se ha abordado desde un punto de vista global para mejorar todo este entorno como espacio de convivencia y con participación de los propios vecinos en la ejecución del mismo. En concreto, se ha actuado sobre los 4.550 metros cuadrados de esta calle peatonal.

Se han renovado los pavimentos, creado rampas que facilitan el acceso a los bloques de viviendas --hasta ahora solo tenían escalones-- y el tránsito de las personas con movilidad reducida, ampliado y mejorado los parterres con arboleda que existen a lo largo de toda la calle, y con un nuevo y experimental diseño interior de estos con piedras, más especies de jardinería y un ensanchamiento para evitar que las raíces de los árboles no rompan solerías ni caminos. Se han plantado, asimismo, más árboles en la plaza, previa construcción de sus correspondientes alcorques.

La entrada de emergencias desde calle Tarragona se ha resuelto creando un camino de 3,50 metros de ancho, pavimentado con hormigón impreso y sirviendo la rampa de acceso tanto para vehículos como para peatones. La calle dispone ya de nuevos imbornales para recoger y evacuar las aguas de lluvia y nuevo mobiliario urbano, con bancos. Los juegos infantiles han sido desmontados para mejorarlos, reutilizarlos y ampliarlos.

La plataforma sobre los que se asientan se ha cubierto con un césped artificial de colores y con amortiguación de seguridad, y algunos elementos de juego han sido adaptados a los niños con diversidad funcional, con juegos inclusivos. Alrededor de la zona infantil se ha dispuesto una valla metálica de colores.