Publicado 10/12/2016 15:13CET

El gobierno local de Sevilla defiende el convenio de Lipasam aprobado por trabajadores

SEVILLA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del gobierno municipal de Sevilla, Antonio Muñoz (PSOE), ha defendido este sábado el convenio de Lipasam firmado entre el gobierno local y el comité y aprobado en asamblea de trabajadores, al tiempo que ha recordado al PP que en esta campaña de invierno se han realizado 135 contrataciones de las bolsas existentes, de las cuales 98 son de la bolsa de peones "paralizada" durante el mandato del PP en 2013 y 37 de la bolsa de talleres.

En una nota, Muñoz ha señalado que hay que recordar que "durante todo el mandato del PP la bolsa de empleo de 2013 estuvo paralizada y bloqueada y que no se contrató a ni una sola persona". En este sentido, el portavoz ha señalado que "el convenio es un acuerdo con el comité de empresa respaldado en asamblea por los trabajadores y no se va a cambiar porque lo diga el PP".

Después de que el Grupo Popular del Ayuntamiento haya requerido en una nota que "se revise el último convenio colectivo de Lipasam, aprobado en abril de este año, para que se respeten y tengan en cuenta a los miembros de la bolsa de empleo configurada en 2013 bajo los principios de publicidad, igualdad, mérito, capacidad y transparencia", Muñoz ha apuntado que ahora se está intentando resolver los problemas de la "deficiente gestión del PP durante su mandato, que no solo provocó un empeoramiento del servicio, sino también un deterioro de las condiciones laborales en Lipasam".

A este respecto, Muñoz ha señalado que el gobierno está definiendo la negociación colectiva y la labor de los sindicatos frente al PP, "que vuelve a demostrar que no cree en los representantes de los trabajadores ni en la negociación colectiva, como se demuestra con su reforma laboral".

Por último, Muñoz ha advertido de que "si el PP quiere ayudar a Lipasam, que exija al Gobierno central que levante las restricciones y que ponga fin a la estrategia de desmantelamiento de servicios públicos que se demostró con la carta amenazante que envió a Lipasam en verano".