Archivo - Pleno del Ayuntamiento de Sevilla - María José López - Europa Press - Archivo
SEVILLA 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
Tras prosperar en el pleno ordinario de enero celebrado por el Ayuntamiento de Sevilla una propuesta de Vox apoyada por el Gobierno local del PP, en demanda de que los Centros Integrales de Atención a la Mujer (CIAM) cuenten con "la colaboración de voluntarios de entidades de reconocida trayectoria en el apoyo a la mujer embarazada", para que los mismos elaboren "un programa de información" para estas mujeres; varios psicólogos han firmado un manifiesto en contra de tal medida, defendiendo que "la decisión de ser madre o no debe tomarse de forma libre y sin atisbo de coacción".
En concreto, en el pleno ordinario del pasado 31 de enero, el pleno debatió una moción de Vox en demanda de la creación de una "oficina de ayuda a la mujer embarazada, dependiente del Servicio de la Mujer, con su correspondiente dotación presupuestaria, abriendo dicha oficina en cada uno de los seis centros Integrales de Atención a la Mujer, con personal suficiente con las competencias, para prestar asesoramiento socioeconómico, laboral, apoyo psicológico, asesoramiento, en su caso, sobre la salida de la adopción, y explicación de la importancia de visualizar una ecografía con anterioridad a la toma de cualquier decisión sobre el embarazo".
El segundo punto apostaba por que dichos dispositivos del primer punto cuenten con "la colaboración de voluntarios de entidades de reconocida trayectoria en el apoyo a la mujer embarazada que deseen aportar su amplia experiencia en la ayuda en este campo" mediante un "programa de información" a las mujeres, toda vez que el primero de ellos fue rechazado con el voto contrario de las fuerzas de izquierda y la abstención del PP, siendo el segundo aprobado al haberlo apoyado el PP.
LOS DERECHOS RECOGIDOS
Tras ello, un grupo de psicólogos ha firmado un manifiesto, recordando que "los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres están recogidos en el marco internacional de los derechos humanos, en la Constitución y en leyes como la Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo".
Rechazando el citado acuerdo plenario, estos profesionales señalan que "la decisión de ser madre o no debe tomarse de forma libre y sin atisbo de coacción o juicio crítico de otras personas, ya que las consecuencias de tener un hijo o hija sin desearlo son importantes tanto para la persona que se ve forzada, de cualquier modo, a ejercer una función tan compleja como la marental, como para el bebé nacido en un contexto de rechazo".
Por eso, "es fundamental que las personas que atiendan a usuarias de los Centros Integrales de Atención a la Mujer, estén formadas y preparadas y ejerzan esta profesión sin emitir juicio alguno, ya que la IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) puede ser la solución a innumerables e importantes problemas de salud mental y física".
EL EMBARAZO NO DESEADO
Este grupo de profesionales expone además que en el actual sistema sanitario español, "el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la salud relaciona directamente el embarazo no deseado con trastornos de la salud mental no sólo de la persona gestante sino también en la persona nacida, y poniendo especial énfasis en la población adolescente", destacando el hecho de que "un embarazo no deseado en todo su desarrollo da lugar al nacimiento de un niño ambivalentemente deseado, un niño de alto riesgo".
"En nuestra práctica clínica hemos podido comprobar las consecuencias negativas que puede tener el hecho, no de dar información, sino de que esta información sea tendenciosa, ya que la mujer es infantilizada, se siente juzgada, dispara creencias negativas sobre sí misma, sentimientos de culpa y sobre responsabilidad, ya que no se presiona a los hombres para fomentar su responsabilidad y prevenir embarazos no deseados", enfatizan.
"Si bien es cierto que la interrupción voluntaria del embarazo puede ser un estresor importante y disparador de trauma, también lo es el hecho de que lo que lo determina no es el hecho en sí mismo sino más bien, cómo es tratado en la periferia del acontecimiento, es decir, los hechos no son en sí mismos traumáticos o no, sino que el hecho de que llegue a conformarse trauma depende tanto de condiciones individuales como de el modo en que el contexto recibe y acompaña el hecho traumático. No defendernos que el aborto sea fácil sino que es precisamente el mal acompañamiento o el enjuiciamiento, como propone Vox con esta medida, lo que puede conformar el trauma. Cualquier forma de presión sobre una mujer a la hora de tomar la decisión de interrumpir voluntariamente su embarazo puede derivar en un trauma de graves consecuencias", concluye este grupo de psicólogos.