Una enfermera atiende a un paciente de forma ambulatoria en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe - HSJD
SEVILLA, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Cardiología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, en Sevilla, ha recordado la importancia de reconocer las señales de alarma y controlar los factores de riesgo cardiovascular. No en vano, uno de cada 15 ingresos en Medicina Interna de este centro está relacionado con la insuficiencia cardiaca, una enfermedad crónica que afecta a la capacidad del corazón para bombear la sangre que necesita el organismo y que constituye uno de los principales problemas de salud cardiovascular, especialmente entre las personas mayores.
Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se conmemora el 29 de septiembre, la unidad de Cardiología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, consorcio participado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, recuerda que en la actualidad es posible reducir el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, detectar la enfermedad en fases más tempranas y controlar su evolución mediante un enfoque integral y los avances terapéuticos disponibles, señala en un comunicado.
"De hecho, los avances de los últimos años en el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de estos pacientes han permitido mejorar el abordaje de la enfermedad, reducir las hospitalizaciones y favorecer una mejor calidad de vida". Para ello, recuerdan que uno de los principales retos sigue siendo el diagnóstico precoz y hacen hincapié en la importancia de saber reconocer las primeras señales de alarma.
Como explica Jesús Marín Morgado, coordinador de la unidad de Cardiología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, "la insuficiencia cardiaca suele manifestarse inicialmente con síntomas que muchas personas atribuyen al envejecimiento o al cansancio habitual, como la falta de aire al realizar esfuerzos, la fatiga progresiva, la hinchazón de piernas o tobillos y el aumento rápido de peso por retención de líquidos".
Reconocer estas señales y consultar a tiempo con los profesionales sanitarios permite realizar una valoración adecuada, permitiendo intervenir de forma temprana y controlar la evolución de la enfermedad. La prevención también desempeña un papel fundamental. Mantener controlados factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad o el tabaquismo contribuye a reducir la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardiaca y otras enfermedades cardiovasculares.
En los últimos años, los avances en el tratamiento farmacológico y la aplicación de estrategias de seguimiento más estrechas han transformado el manejo de esta patología. Estas herramientas permiten mejorar el control de los pacientes, reducir las descompensaciones y contribuir a evitar hospitalizaciones, de manera que muchos pacientes consiguen mantener una vida activa a pesar de la enfermedad.
"La insuficiencia cardiaca sigue siendo una enfermedad crónica que requiere un seguimiento continuado", explica Jesús Marín, "pero hoy disponemos de herramientas que nos permiten diagnosticar antes, tratar mejor y ofrecer a los pacientes una mayor esperanza y calidad de vida. Para ello, es fundamental adoptar hábitos de vida saludables, controlar los factores de riesgo cardiovascular y consultar con los profesionales sanitarios ante la aparición de síntomas compatibles con insuficiencia cardiaca.
En este sentido, un diagnóstico precoz y un seguimiento adecuado pueden contribuir a mejorar la evolución y la calidad de vida de estos pacientes".
INGRESOS POR INSUFICIENCIA CARDIACA
En 2025, el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe registró 346 ingresos hospitalarios por insuficiencia cardiaca, cifra que corresponde a más de un 5% del total de ingresos médicos. Además, la insuficiencia cardiaca está presente en muchos pacientes ingresados por otras patologías, agravando su situación y condicionando su evolución.
La atención a estos pacientes se basa en un modelo multidisciplinar en el que participan los servicios de Cardiología y Medicina Interna, en estrecha coordinación con el personal de Enfermería y con Atención Primaria, garantizando la continuidad de sus cuidados.
Este trabajo conjunto permite un seguimiento continuado, adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente y detectar de forma precoz posibles signos de descompensación, contribuyendo así a reducir el riesgo de nuevos ingresos. Esta actividad contempla varios niveles de atención, incluyendo las consultas externas, la hospitalización y la atención ambulatoria en la Unidad de Continuidad Asistencial (UCA).
"Como en otras enfermedades crónicas, ayudamos a los pacientes con insuficiencia cardiaca a mejorar el conocimiento de su enfermedad, identificar precozmente los síntomas de descompensación y actuar autónomamente", explica Rocío Fernández Ojeda, coordinadora de Medicina Interna y referente local de atención a pacientes crónicos.
"Cuando no se consiguen controlar los síntomas de descompensación en el domicilio, las personas necesitan acudir a Urgencias, requiriendo en la mayoría de los casos el ingreso hospitalario. Para ayudar a controlar la enfermedad, hemos establecido en el hospital un espacio donde poder administrar de forma ambulatoria medicación intravenosa, sin tener que ingresar al paciente, y de esta forma facilitar la recuperación en su domicilio".
Con este modelo de atención coordinada, el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe apuesta por una atención integral y continuada de las personas con insuficiencia cardiaca, favoreciendo la detección temprana de las descompensaciones, reduciendo el impacto de la enfermedad y contribuyendo a mejorar su calidad de vida.