Citados dos policías y un trabajador social que auxiliaron al polaco muerto

Actualizado 25/02/2015 8:20:06 CET

SEVILLA, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La juez que investiga el caso de Piotr Piskozub, el joven polaco que falleció el día 2 de octubre de 2013 en el centro de acogida municipal después de haber sido dado de alta en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, ha citado a declarar como testigos este miércoles a dos policías y a un trabajador social que auxiliaron a la víctima.

Fuentes del caso han informado a Europa Press de que la juez de Instrucción número 5 de Sevilla ha citado a declarar como testigos a dos policías locales que recogieron al joven polaco en la calle y lo llevaron al Virgen del Rocío y a un trabajador social que recogió al fallecido en el centro hospitalario para trasladarlo al albergue municipal.

Asimismo, la juez instructora ha citado el próximo 14 de abril a los forenses para que ratifiquen el informe definitivo de autopsia, según el cual la víctima no recibió en dicho centro hospitalario el tratamiento adecuado a la "desnutrición severa" y a la "delgadez extrema" que presentaba, han indicado a Europa Press las mismas fuentes.

En esta causa permanecen imputados un enfermero y tres médicos del Hospital Virgen del Rocío, quienes comparecieron ante la magistrada durante los pasados meses de noviembre, diciembre y enero.

Así, el pasado 9 de diciembre compareció ante la juez el médico interno residente de segundo año en medicina interna que atendió en el servicio de Urgencias a Piotr Piskozub, quien aseguró que no apreció "ningún síntoma ni signo" en el paciente para dejarlo hospitalizado, por lo que le dio el alta médica.

LAS DECLARACIONES DE LOS TRES MÉDICOS IMPUTADOS

El facultativo declaró que "no advirtió ningún síntoma ni signo" más allá del deterioro físico que presentaba y añadió que el fallecido le dijo que únicamente quería un sitio dónde poder dormir y comer, por lo que, una vez descartó que "tuviera nada", el imputado "hizo todo lo posible" para tratar de ayudarlo y conseguirle alojamiento y comida.

El imputado, asimismo, indicó en su comparecencia que el joven polaco le dijo que era alcohólico y que no comía y añadió que, al darle el alta --firmada por el propio médico imputado--, Piotr "le dio las gracias por ayudarlo".

Asimismo, el pasado mes de noviembre ya declararon ante la juez las otras dos médicas imputadas en la causa, quienes aseguraron que no participaron en el tratamiento ni en el diagnóstico realizado al joven polaco, así como que tampoco le practicaron ninguna prueba ni intervinieron en su exploración.

EL POLACO "SE QUERÍA" DEL HOSPITAL

Las facultativas declararon que Piotr "se quería ir" del centro hospitalario y explicaron que su única intervención consistió en apoyar al médico residente, quien les preguntó cómo se derivaba a esta persona a los servicios sociales, por lo que intervinieron en el "diagnóstico social".

De su lado, el enfermero compareció ante la juez el pasado día 13 de enero y aseguró que la víctima no presentaba ningún síntoma y sólo quería dormir y comer, por lo que clasificó el motivo de su consulta como "probable problemática social", ya que observó que no tosía, no tenía fiebre y no expectoraba.

La imputación de los tres médicos y del enfermero del Virgen del Rocío se produjo después de que los forenses concluyeran en un informe elevado al Juzgado que Piotr, que medía 1,85 centímetros y pesaba 45 kilogramos, no recibió en el centro hospitalario el tratamiento adecuado a la "desnutrición severa" y a la "delgadez extrema" que presentaba.

EL INFORME FORENSE

El informe forense argumenta que lo "preceptivo" era la hospitalización de la víctima para "tratar de manera específica la malnutrición, corregir las carencias, suprimir las anomalías metabólicas e iniciar la alimentación", y, en segundo lugar, para "realizar las pruebas complementarias pertinentes para diagnosticar las posibles situaciones que puedan originar una malnutrición secundaria, ya que es esta la más frecuente en los adultos".

El pasado mes de noviembre también declaró ante la juez, en calidad de testigo, el coordinador de la Unidad de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, quien aseveró que la atención dispensada al fallecido fue "exquisita" y que ratificó el informe que elevó en su día al Juzgado.