(Resumen) Los acusados por el robo de droga niegan los hechos y el exagente señala al jefe de Udyco

Europa Press Andalucía
Actualizado: lunes, 21 enero 2013 18:11

SEVILLA 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los cuatro acusados por el robo de 154 kilogramos de cocaína y heroína de los calabozos de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla han negado su participación en los hechos, mientras que el exagente de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) Lars S.M. ha apuntado nuevamente al entonces jefe provincial de la Udyco, F.T., que era la "única" persona que tenía las llaves de los calabozos donde se almacenaba la droga.

La Sección Séptima de la Audiencia Provincial ha acogido este lunes la primera jornada del juicio contra Lars, para quien la Fiscalía solicita 18 años y seis meses de cárcel y el pago de una multa de nueve millones de euros; su esposa, María Teresa M.S., para quien solicita cinco años de cárcel y tres millones de multa; su socio, Manuel A.N., y la que fuera pareja de éste, María Violeta S.G., que se enfrentan a 17 años de prisión y nueve millones de multa.

Durante su declaración, el exagente de la Udyco ha negado haber participado en el robo y ha asegurado desconocer qué personas llevaron a cabo la sustracción, señalando que sabía que la droga incautada en las diferentes operaciones policiales se almacenaba en los calabozos, lugar al que únicamente bajó "en dos o tres" ocasiones y siempre acompañado por el jefe de grupo.

Ha puesto de manifiesto que "la única manera" que conoce de acceder a los calabozos era "pidiéndole las llaves" al que era responsable de la Udyco en el momento del robo, que guardaba las mismas en una caja fuerte en su despacho. "No he poseído nunca las llaves ni las he solicitado", ha subrayado el imputado.

Cuestionado por la confección de los paquetes que fueron utilizados para dar el 'cambiazo' y sustituir a los fardos que realmente contenían la droga, Lars ha asegurado que no participó en su elaboración ni tampoco vio al resto de acusados haciéndolos.

NIEGA HABER REALIZADO LOS PAQUETES FALSOS

Así, ha dicho que fue el exjefe de la Udyco quien le "encargó" en enero de 2008 realizar estos paquetes falsos bajo la explicación de que había una operación en marcha y coordinada desde Madrid, con un policía infiltrado, y que "necesitaban paquetes falsos". "Le dije que no y me preguntó si conocía a alguien", tras lo que "le hice un comentario casual" a su socio, Manuel A.N., quien "me dijo que podía hacerlos, pero me preguntó qué sacaba a cambio", ha relatado.

Según ha precisado el imputado, el exjefe de la Udyco "me dio un papel con el número de paquetes" que había que confeccionar "y sus características", papel "que le di a Manuel".

El acusado ha reconocido que no denunció estos hechos ante sus superiores jerárquicos y únicamente se lo "comentó" a su jefe de grupo --ya fallecido--, tras lo que ha aseverado que, "al mes, F.T. me comenzó a hacer la vida imposible, cambiándome de grupo, hasta que consiguió echarme del cuerpo", pues el imputado pidió la excedencia, en parte también para dedicarse a su negocio de compraventa de vehículos.

"MIEDO" AL EXJEFE DE UDYCO

Asimismo, ha dicho que, "desde el primer momento, les dije a los agentes de la Unidad de Asuntos Internos que F.T. estaba detrás de esto, pero no se lo quisieron creer", añadiendo que los propios agentes de esta Unidad "me presionaron" para que confesara los hechos, "amenazándome con que iban a detener a mi mujer", María Teresa M.S., imputada por un presunto delito de blanqueo de capitales.

De igual modo, Lars S.M. ha asegurado que tenía "miedo" al exjefe de la Udyco "por sus contactos en el mundo de la droga", agregando que éste le tenía "una especial animadversión", pues en 2007 el exagente acusado obtuvo una información que apuntaba a la colaboración de F.T. con un clan de narcotraficantes, hechos por los que éste fue finalmente absuelto.

El fiscal ha cuestionado por varios coches o un velero adquiridos con dinero en efectivo al acusado, quien ha dicho que en esa época cobraba 1.800 euros mensuales como policía más otros 1.000 euros procedentes de su empresa, a lo que hay que sumar otros 30.000 euros anuales en beneficios generados por esta última sociedad.

Y es que, en su escrito de acusación, el Ministerio Público dice que desde que "se iniciaron" las sustracciones de droga a finales de 2006 y hasta el mes de septiembre de 2009, cuando los procesados fueron detenidos, "se produjo un notable incremento de sus patrimonios debido a las ganancias obtenidas por la venta de droga".

LOS PAQUETES FALSOS

De su lado, el socio del exagente ha negado su participación en esta sustracción, aunque sí ha reconocido que elaboró los paquetes falsos con los que se dio el 'cambiazo' a la droga sustraída, y cuyo fin, no obstante, "desconocía". Sólo sabía que "era para simular cocaína", ha llegado a afirmar.

El acusado ha asegurado desconocer quién robó la droga y dónde se almacenaba la misma, pues nunca había hablado con el exagente de ello, e incluso ha negado haber entrado nunca en la Jefatura, "ni solo ni acompañado", ha dicho.

Al hilo de ello, el procesado ha afirmado que fue el propio exagente de la Udyco quien, tras proponérselo "su jefe", le planteó realizar los paquetes falsos que sustituyeron a los originales, tras lo que "le dije que tenía un juicio pendiente en Málaga" en relación con un vehículo y donde había un inspector de la Policía y "que, si a cambio, me podían echar una manilla", tras todo lo cual accedió a realizar estos paquetes.

AZÚCAR, YESO, ESCAYOLA...

Según ha precisado, Lars "llevaba un papel escrito" que empleó para "decirme el número" de paquetes que había que elaborar, su forma "e incluso, en algunos casos, el color", paquetes que "tenían que simular cocaína", por lo que, para ello, los rellenó "con lo primero que cogió", como yeso, escayola, azúcar o polvos de talco.

Ha dicho que los paquetes los elaboró en dos ocasiones en sendas viviendas de Alcalá del Río --donde vivía en la fecha de los hechos-- y de Tomares y ha negado que su pareja lo ayudara en la elaboración de los mismos, justificando que ésta pudo tener contacto con estos paquetes porque se trataba de la cocina "y ella tocaba" por allí.

Incluso, un día "tuvimos una bronca gorda", porque "yo estaba elaborando los paquetes y tenía la cocina hecha una cochinera". "No le di explicaciones de lo que estaba haciendo, porque no era de su incumbencia", ha aseverado.

LAS MUJERES DE LOS ACUSADOS SE DESLIGAN DE LOS HECHOS

Asimismo, ha relatado que los paquetes se los entregó en dos ocasiones distintas al propio exagente imputado, que los cogía "y los metía en un maletero" de un vehículo "donde había alguien más", aunque ha dicho no poder identificar a esta persona.

La mujer del presunto cómplice, por su parte, ha negado haber participado en la elaboración de los paquetes aunque ha admitido que vio a su pareja haciéndolos en la cocina de la vivienda de Alcalá del Río, punto en el que ha explicado que, en su primera declaración, admitió haber participación en la confección de los mismos porque la Policía "me dijo que era lo mejor para mí, lo más creíble".

Al hilo de ello, ha admitido que tocó uno de estos paquetes "en un momento de enfado" tras llegar a casa y ver la cocina "echa un desastre", pues Manuel había dejado por medio distintos materiales empleados en los paquetes falsos, como azúcar o harina.

De su lado, la esposa de Lars ha negado su participación en el delito de blanqueo de capitales que le imputa la Fiscalía y ha dicho que la inversión de 210.000 euros que hicieron en ATC Consultores Bankpyme, y que pusieron a su nombre, procedía de dinero obtenido por su marido a través de sus "negocios lícitos".

La imputada, que en el momento de los hechos cobraba más de 4.000 euros mensuales como gerente de una empresa de recursos humanos, ha explicado que la inversión se realizó a su nombre "porque él quería que el dinero fuera para sus hijas", de 9 y 7 años de edad, "y por la peligrosidad de su trabajo".

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