Publicado 11/03/2015 20:04CET

La Sareb reclama el desalojo de la parcela de la antigua sala Endanza, según los ocupas

SEVILLA, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Después de que el Juzgado de Instrucción número 17 de Sevilla imputase a dos personas por un presunto delito de usurpación derivado de la ocupación de la parcela de la calle San Luis que antaño albergaba la sala teatral Endanza, en el sector norte del casco histórico de Sevilla, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que ostenta la titularidad de la finca, ha solicitado al juez el "desalojo forzoso", según el colectivo que ocupa este espacio.

El colectivo, en ese sentido, anuncia que elevará al juzgado un "informe elaborado por una arquitecta y un geógrafo experto en urbanismo, que analiza la situación normativa que afecta a la finca urbana" de la antigua sala Endanza. "El propio Ayuntamiento de Sevilla aparece señalado como culpable de propiciar un pelotazo urbanístico que ha supuesto que la ciudadanía sevillana pierda el uso y disfrute de un espacio que en el año 2000 iba a ser destinado a equipamiento público y que, no obstante, a partir del año 2006, (año de aprobación definitiva del vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) prevé un uso privado de esta finca. De esta manera, un espacio emblemático que durante décadas sirvió para fomentar y dinamizar actividades culturales, ha sido objeto de la especulación urbanística.

El documento, además, avisa de que la Sareb "no sólo ha incurrido en este tiempo en dejación de sus deberes (para con la finca), sino que ha fomentado el abandono del espacio en cuestión" y está promoviendo "conductas de mobbing inmobiliario". "Uno de los arrendatarios de renta antigua dentro de la unidad de actuación Naves de San Luis, desde su adquisición por el Sareb, no ha podido pagar su alquiler, no por su propia voluntad, sino porque la propiedad no le facilita un número de cuenta o medio de pago".

"El centro social ocupado y autogestionado endanza es un espacio vivo, abierto al vecindario, utilizado por los colectivos y movimientos sociales de la ciudad. La especulación urbanística, que condenó al abandono y al deterioro a este lugar durante siete años, no puede ser excusa para volver a privar al barrio de un espacio que pretende ser catalizador de diferentes iniciativas políticas, sociales, culturales y artísticas", alega el grupo de ocupas, que defiende que según el planeamiento urbano vigente, "buena parte" del recinto ocupado debería ser "de uso cultural o zona verde", precisamente "el uso que hoy día tiene".

El origen de la propiedad del edificio, según el colectivo ciudadano que ha ocupado la parcela, se remontaría al Marqués de la Motilla, toda vez que posteriormente fue adquirido por una inmobiliaria quebrada hace más de siete años, lo que finalmente motivó su adscripción a la Caja de Extremadura y, finalmente, su absorción a manos de la Sareb. El colectivo alega que tras quedar "abandonada", era necesario tomar las riendas de dicha finca para ponerla al servicio de la sociedad.